El Gobierno de Aragón iniciará acciones judiciales por la vía penal contra los que impidan el retorno de los bienes

El presidente del Gobierno de Aragón, Marcelino Iglesias, anunciaba, en una declaración institucional, que había decidido iniciar acciones penales contra aquellas personas e instituciones que forman parte del Consorcio del Museo Diocesano de Lleida por obstaculización a la justicia, prevaricación y apropiación indebida, al mismo tiempo que reiteraba su confianza en el Estado de Derecho y en el cumplimiento del ordenamiento jurídico, y reclama una vez más la inmediata devolución de las piezas propiedad del Obispado de Barbastro-Monzón, tal y como han exigido las sentencias vaticanas.

Iglesias realizaba esta declaración después de conocer la decisión del Consorcio Diocesano de Lleida de seguir manteniendo la vía del diálogo y negociación para llegar a un acuerdo entre ambas partes, y no facilitar las piezas al obispo, Joan Piris, para proceder a la entrega. El obispo de Barbastro-Monzón, Alfonso Milián, afirmaba que “una sociedad que no respeta la justicia no tiene futuro” y ha mantenido que se deben cumplir los decretos del Vaticano.

Según Iglesias, “la decisión del Consorcio del Museo Diocesano de no atender las sentencias de la Signatura Apostólica para devolver de forma inmediata las piezas de arte sacro a Aragón es un hecho muy grave”. El presidente de Aragón ha explicado que “desde el año 1995 han mantenido un escrupuloso respeto a las actuaciones que la Iglesia católica ha venido realizando para cumplir el Decreto que la Congregación de los Obispos de la Santa Sede aprobó ese año. Dicho decreto hacía coincidir los límites eclesiásticos de las parroquias de la provincia de Huesca, con los límites administrativos y obligaba al Obispado de Lleida a la devolución de los bienes de arte sacro de las parroquias aragonesas”.

En la declaración institucional se explicaba que “durante más de diez años se han venido sucediendo maniobras dilatorias para evitar el retorno de las obras a Aragón. Dichas actuaciones venían amparadas en el ordenamiento jurídico y avaladas por el Concordato de 1979, por lo que el Gobierno de Aragón ha respetado siempre cuantas actuaciones iniciaron las instituciones de Cataluña y el Obispado de Lleida”.

LA GENERALITAT MANTIENE LA VÍA DEL DIALOGO Y NEGOCIACIÓN SOBRE LOS BIENES

La Generalitat de Cataluña mantiene la vía de dialogo y la negociación para llegar a un acuerdo satisfactorio entre las dos partes, siempre y cuando se reconozca la legitimidad de la colección del Museo de Lérida. Después de la reunión del Consorcio, en la que participaba por primera vez el nuevo obispo, Joan Piris, el consejero de cultura, Joan Manuel Tresserras, confirmaba que no habían adoptado ninguna decisión sobre la entrega de las obras de arte en litigio. Dice que no se ha producido ningún cambio normativo y que, por lo tanto, se mantienen abiertas las puertas del dialogo para llegar a un acuerdo con el gobierno aragonés.

En la reunión, también se hablaba de la carta que el obispo de Lleida había enviado al consejero pidiendo disponer de las obras para poder acatar las sentencias vaticanas y entregar las obras a Aragón. Sin dar detalles, el consejero señalaba que en los próximos días le responderá también por escrito. El obispo ilerdense lamentaba que haya trascendido el contenido de esta misiva privada y ha dicho que el tiene que cumplir las ordenes del vaticano.

MILIAN AFIRMA QUE “UNA SOCIEDAD QUE NO RESPETA LA JUSTICIA NO TIENE FUTURO”.

El obispo de la diócesis Barbastro-Monzón, Alfonso Milián, pide que se haga justicia puesto que considera que “una sociedad que no respeta la justicia no tiene futuro” sea en cualquier tema. Milián mantiene que primero se deben cumplir todos los decretos y entregar las piezas de arte, al mismo tiempo que ha manifestado que le “duele” que sigan reafirmándose en la misma postura y es un “motivo de tristeza”. El obispo de Barbastro-Monzón va a seguir trabajando para que se cumplan las sentencias con mayor contundencia para que se solucione eficazmente.

Milián agradece el apoyo constante del Gobierno de Aragón y considera que el Ejecutivo Autónomo está en “su perfecto derecho de llevar este asunto por el camino que ha decidido y que el presidente ha hecho público en una declaración institucional”.

El conflicto entre los obispados se inició en 1995 con la segregación de 111 parroquias ubicadas en la provincia de Huesca de la diócesis de Lérida y su incorporación a la de Barbastro, que pasó a denominarse Barbastro-Monzón. El obispado aragonés reclamó las obras de arte al obispado de Lérida. El Vaticano siempre ha dado la razón a Barbastro-Monzón en reiterados decretos y ha rechazado los recursos presentados por Lérida.

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