SAD

Luis Abadías

La Sociedad Deportiva Huesca inicia un proceso de transformación en Sociedad Anónima Deportiva que va a marcar un antes y un después en la historia del club. Un paso obligado para mantenerse en el fútbol profesional y para adaptarse a una normativa que se está poniendo en duda en los últimos tiempos. Nació con la finalidad de que los clubes deportivos asumieran sus presupuestos y la posible deuda que generaran con capital privado y resulta que ahora la deuda que estos días se ha comentado, especialmente en el fútbol, es de más de 600 millones de euros, solamente con la Agencia Tributaria, que al fin y al cabo somos todos.

Ahora le toca meterse en este ‘embrollo’ al Huesca y lo hace con una responsabilidad económica en los últimos años que es ejemplar, lo que ha llevado al Consejo Superior de Deportes a fijar el capital mínimo para convertirse en SAD y que es de 2,6 millones de euros. Una cantidad respetable para Huesca y que habrá que conseguir en poco más de tres meses.

En Huesca tenemos una experiencia que no fue nada positiva con el Club Baloncesto Peñas y su conversión a Sociedad Anónima Deportiva. Todo el mundo apoyo, colaboró y luego se ‘esfumó’ con la venta de los máximos accionistas a Fuenlabrada del equipo.

Es por ello que los actuales rectores de la SD Huesca están intentando atar y bien atado esa conversión en la que se confía en que todo el mundo sienta el club como suyo y que el Huesca siga siendo de Huesca que es la finalidad que se pretende.

No será un paso fácil, pero para ello estamos los oscenses para defender lo nuestro y evitar que errores que se cometieron en el pasado vuelvan a repetirse. El paso a SAD es un paso primordial y quien sabe si también puede permitir al Huesca llegar a lo más alto del fútbol, siempre con una gestión ordenada, como ha sucedido hasta ahora.

Comentarios