Ibercaja obtiene un beneficio de 220 millones de euros, tras dotar provisiones no exigidas por 93 millones

Equilibrio entre depósitos y créditos y el reforzamiento de los fundamentos financieros de la Caja, así como cercanía a las necesidades de los clientes han marcado la actuación de Ibercaja en 2008. Esa gestión ha llevado a la Entidad a posicionarse en solvencia entre las mayores entidades financieras españolas y a mantener una elevada liquidez, que le ha permitido crecer en crédito y contener la morosidad un 41% por debajo de la media de las cajas. Como resultado, el Grupo Ibercaja ha obtenido en 2008 un beneficio neto de 219,6 millones de euros, un 18,97% menos que en 2007 debido a la decisión de dotar provisiones no exigidas por 93 millones de euros.

Así lo exponían este sábado, el presidente y el director general de Ibercaja, Amado Franco Lahoz y José Luis Aguirre Loaso, en la rueda de prensa previa a la Convención anual de directivos, que tenía lugar en el Palacio de Congresos Expo Aragón de Zaragoza y ha reunido a 1.400 directivos de la Entidad, de toda España.

El presidente destacaba que, pese al momento complejo que vivimos, “nuestra Caja afronta el futuro con la serenidad que otorga tener una sólida posición financiera, que se plasma en varios parámetros como la solvencia, la liquidez y el control de la morosidad. De hecho, en estos meses, Ibercaja no ha recurrido a las provisiones genéricas y mantiene intacta la póliza del Banco Central Europeo”. Con respecto a las fusiones, “en numerosas ocasiones -decía Franco Lahoz- he recordado que, cuando yo empecé a trabajar en lbercaja, había 80 cajas de ahorros; ahora hay 45. Sin duda, en el futuro habrá menos. Ante ese proceso, Ibercaja se siente tranquila gracias a una estrategia de negocio basada en la prudencia y en no olvidar nunca que sólo somos administradores del dinero de los clientes”.

El director general incidía en que, en este ejercicio, “Ibercaja ha mantenido su modelo de gestión, basado en el crecimiento equilibrado entre crédito y depósitos y la prudente gestión del riesgo, teniendo siempre presentes la calidad de servicio y el compromiso con el cliente”. Aguirre Loaso explicaba que, en este contexto, en 2009 se sigue trabajando para preservar la acreditada solvencia de Ibercaja, merced a la calidad del crédito prestado, con una asentada diversificación geográfica y de negocio. “Pero sin olvidarnos –decía- del principal objeto social de la Caja: atender las demandas financieras de los clientes y hacerlo, además, desde la cercanía a sus problemas, disponiendo para ello de respuestas adecuadas a cada necesidad, tanto para empresas como familias. Sirva como ejemplo que, en 2008, Ibercaja ha crecido en el crédito a actividades productivas un 13,16 % y ha sido una de las diez entidades que más créditos ICO ha comercializado. Respecto a las familias, hemos sido los 4º en financiación de viviendas de VPO”.

Evolución de la actividad en 2008

El volumen de actividad de Ibercaja ascendió en 2008 a 80.594 millones de euros. De ellos, los recursos de clientes se cifraron en 37.223 (un 6,20% más) y el crédito ascendió a 33.622, con un crecimiento del 5,35%.

En particular, dentro de los recursos, los depósitos a plazo de la red han experimentado un crecimiento del 24,73% (+2.132 millones de euros) como consecuencia de la adaptación permanente de nuestra gama de productos de ahorro a las necesidades de los clientes.

Por el lado del crédito, durante 2008 se han formalizado 115.626 operaciones de préstamos y créditos, por un volumen total de 7.171 millones de euros. El crecimiento de la financiación ha sido especialmente intenso en el ámbito de las actividades productivas (+13,16%), uno de los segmentos estratégicos para la Caja. En 2008 se han formalizado operaciones para este segmento por importe de 2.171 millones de euros e Ibercaja se ha situado entre las diez primeras entidades financieras españolas por volumen de utilización de la línea ICO PYMES.

Asimismo, en 2008, se han concedido 25.400 préstamos hipotecarios individuales por un importe total de 2.730 millones de euros. En particular, en el segmento de Viviendas de Protección Oficial (VPO), Ibercaja ha sido la cuarta entidad española más activa durante el ejercicio pasado.

En este contexto, el margen de intermediación avanza un +6,6% hasta los 668 millones de euros, impulsado por el mencionado dinamismo de los recursos de clientes en balance y del crédito.

La situación de los mercados financieros y su impacto en el ahorro de fuera de balance, especialmente en los fondos de inversión, han influido en el comportamiento de los productos de desintermediación. A pesar de este entorno, en este ámbito de los fondos, Ibercaja ha ganado cuota de mercado (+0,06%, hasta el 2,47%) gracias a una política proactiva de lanzamiento de nuevos productos adaptados a la coyuntura actual.

Considerando los resultados por operaciones financieras, el margen bruto del Grupo Ibercaja ha ascendido a 942,5 millones de euros, un 7,24% más que en 2007. Descontando los costes operativos, el margen de explotación aumenta un 6,94% hasta los 412 millones de euros.

El mayor esfuerzo en provisiones y los menores resultados de carácter extraordinario en relación a 2007 (ejercicio en el que se acudió a la OPA de Endesa) explican la caída del beneficio neto del 18,97%, quedando en 219,6 millones de euros.

Fortaleza del modelo de negocio

El Grupo Ibercaja ha mantenido en el tiempo un modelo de gestión basado en cuatro pilares estratégicos, que le han reportado la fortaleza actual: solvencia, crecimiento equilibrado, gestión del riesgo y calidad de servicio al cliente.

Solvencia. Pese al fuerte crecimiento de la actividad en los últimos años, Ibercaja ha preservado sus históricamente elevados niveles de solvencia. Así, ha cerrado 2008 con un ratio de solvencia básico (“core capital”) del 8,27%, el segundo más elevado entre las mayores entidades financieras españolas.

El ratio de capital total, ratio BIS, asciende al 13,29%, lo que supone un exceso de fondos propios sobre el mínimo exigido por la normativa internacional, situada en el 8%, de 1.326 millones de euros. En este sentido, en los últimos meses, las agencias de calificación Standard & Poor´s y Moody´s han reconocido esta solvencia y ratificado el rating de Ibercaja (“A+/A-1” y “A1/P-1” respectivamente). En el caso de Moody’s, la ratificación se ha efectuado esta misma semana.

Crecimiento equilibrado. El Grupo Ibercaja ha mantenido tradicionalmente un equilibrio entre el crecimiento de la inversión crediticia y el de los recursos de clientes captados, manteniendo de este modo una dependencia acotada de los mercados mayoristas de financiación.

La liquidez de la Caja asciende a 3.354 millones de euros, una posición muy holgada que cubre los vencimientos de deuda de los próximos años. Considerando la póliza de garantías disponible ante el Banco Central Europeo, que asciende a 2.519 millones más y no se ha utilizado, la posición total de liquidez de la Caja supone un 13,97% del activo total de la Entidad.

Calidad del riesgo. Los frutos de la prudencia en la concesión de crédito, una constante en la gestión de Ibercaja, se ponen especialmente de manifiesto en momentos de crisis como el actual. El ratio de morosidad de Ibercaja se sitúa en el 2,17%, un 36% menos que la media del sistema financiero (3,38%) y un 41% menos que la media de las Cajas.

El esfuerzo en la dotación de provisiones no exigidas y el mantenimiento de la provisión genérica intacta en los máximos fijados por el regulador, permiten que el ratio de cobertura de la morosidad se conserve por encima del 100% (104%), uno de los niveles más elevados del sistema.

Calidad de servicio. La vocación de servicio al cliente, la cercanía a sus necesidades y el espíritu de mejora continua definen la manera de Ibercaja de entender su actividad.

En este sentido, el estudio 2008 de calidad objetiva “Equos”, elaborado por la consultora independiente Stiga entre 105 entidades financieras, ha situado a Ibercaja por quinto año consecutivo como líder en calidad de servicio entre las 45 cajas de ahorros españolas.

OBRA SOCIAL Y EXPO 2008

Ibercaja invirtió en 2008, en la Obra Social y Cultural, 59,9 millones de euros. De ellos, un 47% se destinó a actividades desarrolladas directamente a través de los 32 centros socioculturales de la Caja y el 53% restante se ha canalizado en colaboración con entes públicos y entidades sin ánimo de lucro, por toda la geografía española. En concreto, ha otorgado más de 700 ayudas, 300 de ellas a través de convenios.

En el ejercicio ya concluido destacó la intensa actividad programada con ocasión de la celebración de la Exposición Internacional de Zaragoza 2008. Tres magnas exposiciones, pabellón propio en el recinto (Ibernostrum) y la reforma integral del Museo Ibercaja Camón Aznar fueron algunos de los hitos de la aportación de la entidad, una estrategia que contó con una masiva respuesta del público.

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