Una alternativa para conciliar en vacaciones

Con las vacaciones de Semana Santa, a muchos padres les vuelve a surgir la pregunta que se plantea coincidiendo con cada festividad y el cierre de los colegios: “¿Qué hacemos con los niños mientras trabajamos?” Ante esta cuestión, y en momentos en los que conciliar vida laboral y familiar parece misión imposible, las colonias urbanas se han convertido en una solución. En torno a un centenar de niños participan en el programa que organiza la Dirección General de Familia y que supone una alternativa de entretenimiento y educación durante los días 6, 7, 8 y 13 de abril.

 

Las colonias urbanas tienen un carácter lúdico y están dirigidas a proporcionar a sus destinatarios un tiempo de entretenimiento y diversión al tiempo que les brinda la oportunidad de entrar en contacto con otros niños. En este contexto, se realizan actividades dirigidas entre otras cosas a fomentar la interacción social, a promover la expresión corporal, al desarrollo de la psicomotricidad y a fomentar los primeros aprendizajes.

De hecho, con estas iniciativas y con las actividades que se proponen en las mismas se consigue evitar el problema que se les crea a los padres en los días que tienen que trabajar y que los niños permanecen en casa. Además, los chavales que asisten a las colonias -de hasta 12 años- se muestran contentos y aseguran pasarlo mejor que en casa.

 

Así, la directora general de Familia, Rosa Pons, lo tiene claro. “El objetivo del Departamento de Servicios Sociales y Familia es facilitar la conciliación de la vida laboral y familiar mediante este tipo de programas; que los padres puedan dejar a sus hijos en estas colonias, donde, además de divertirse, aprenden otros valores por medio de talleres”, comenta Rosa Pons.

 

La asociación YMCA, en Zaragoza y Huesca, y El Obrador de Ideas, en Zaragoza, son las encargadas de desarrollar este programa, que tiene una demanda creciente. En este sentido, la directora del Obrador de Ideas, Marta López, incide en que su ámbito de actuación es el apoyo a las familias, “de ahí que contemos con programas diseñados, de tal modo, que permita que los niños puedan utilizar estos servicios de manera continuada o puntual, según necesiten”.

 

La Dirección General de Familia cuenta con un presupuesto anual de 40.000 euros a esta iniciativa, dotación que se destina a la concesión de ayudas a través de becas. Las familias monoparentales, numerosas o con algún miembro discapacitado tienen prioridad sobre el resto de solicitudes, recuerda Rosa Pons, al tiempo que matiza que se trata de una actuación que se enmarca en una de las líneas estratégicas del Plan de Apoyo Integral a las Familias.

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