Nuevo Plan Aragonés de Vivienda con el objetivo de ayudar a 30.000 familias

El Consejo de Gobierno ha probado el nuevo Plan de Aragonés de Vivienda 2009-2012 con el objetivo de movilizar en los próximos cuatro años 300 millones de euros con destino, en forma de ayudas, a unas 30.000 familias aragonesas que adquieran, alquilen o rehabiliten una vivienda protegida. El Decreto entrará en vigor de forma inmediata, una vez publicado en el Boletín Oficial de Aragón (BOA).

 

El nuevo Plan se asienta en:

 

Garantizar el acceso a una vivienda a las familias con mayores dificultades. Como ejemplo, se aumentan las ayudas al alquiler a las unidades familiares con ingresos por debajo de 1,5 veces el IPREM.

 

Se tiene más en cuenta a las familias con rentas medias que habían sido expulsadas del mercado de la vivienda libre al aumentar el límite de la renta para acceder a las ayudas de 3,5 a 4,5 veces el IPREM, es decir, de 35.000 a 45.000 euros, aproximadamente.

 

Una parte del Plan está orientado al alquiler, con más ayudas, durante más tiempo y con más presencia de las bolsas de alquiler.

 

Se refuerza la rehabilitación con más ayudas y modalidades.

Así, el Plan reduce, como una de las principales novedades, los costes financieros para el comprador de una vivienda protegida, pasando de unos tipos de interés en el entorno del 5% a un euribor a 12 meses más el 0,65%, lo que sitúa el tipo de interés final por debajo del 3%.

 

Otra novedad es que se amplía el número de ciudadanos y familias que recibirán una ayuda desde el momento que se incrementa el límite de la renta para acceder a estas ayudas ya que pasa de 3,5 a 4,5 veces el Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples (IPREM*), es decir, de 35.000 a 45.000 euros al año para una familia de dos o más miembros.

 

Se impulsa de forma clara el alquiler a través de una nueva modalidad, el alquiler con derecho a compra a los 10 años. Estas medidas van acompañadas de un fuerte aumento en las ayudas a inquilinos, tanto en la duración como en el propio importe.

 

Se producen también algunos cambios en las bolsas de alquiler a través de una incentivación de la gestión, con una subvención de 650 euros al año por contrato de alquiler suscrito en viviendas libres y con una subvención directa de hasta 6.500 euros a los propietarios que pongan su vivienda a disposición de estas bolsas de alquiler.

 

La rehabilitación es la otra gran apuesta de este Plan. Se introducen nuevas modalidades como la rehabilitación integral de barrios degradados, de centros urbanos, centros históricos y municipios rurales además de las Areas de Renovación Urbanas (ARUs). En el caso de las Areas de Rehabilitación Integral (ARIs) los propietarios podrán obtener un préstamo por la totalidad de la obra a devolver en 15 años. Por otra parte, las ayudas se incrementan en un 10% si la obra se lleva a cabo en 2009, con lo que se alcanza el 45% de subvención.

 

Para la elaboración del Plan, que se complementa con el aprobado ya por el Ministerio de Vivienda, el Gobierno de Aragón ha tenido en cuenta las dificultades de un sector de la población aragonesa para acceder a la vivienda, la situación económica y el peso del sector de la construcción en el marco productivo de la economía aragonesa.

 

En términos generales, el Plan aprobado este martes mantiene y continúa el programa de acceso a la vivienda en propiedad a la vez que hace especial hincapié en el alquiler y la rehabilitación de viviendas.

  

 

 

Plan Especial de Dinamización

 

Por otra parte, el Consejo de Gobierno aprobó un Decreto por el que se articula un Plan Especial de Dinamización del Sector de la Vivienda y de Autorización de prestación de avales por parte del Gobierno de Aragón.

 

Se trata de una propuesta coyuntural, específica y excepcional que complementa las ayudas del propio Plan Aragonés de Vivienda, con vigencia, en el caso de decreto de Dinamización, de dos años.

 

El Decreto pretende recortar las diferencias de precio entre la vivienda protegida y la libre y para ello, a las viviendas libres que se acerquen a los precios de las viviendas protegidas, es decir, con un descenso de precio entre el 25 y el 35%, pasarán a denominarse “viviendas garantizadas” y recibirán un tratamiento especial. Pretende, por lo tanto, esta medida poner en circulación el stock de vivienda libre.

 

En definitiva, la categoría de “viviendas garantizadas” estará compuesta por aquellas viviendas libres que se hubiesen construido con licencias obtenidas después del 1 de enero de 2006 y que antes de la entrada en vigor de este Decreto-Ley no hayan sido objeto de primera transmisión.

 

Cabe también la posibilidad de que adquieran esta denominación las viviendas libres para residencia habitual y permanente de unidades familiares que hayan adquirido otra vivienda como residencia habitual y permanente después del 1 de enero de 2006 y antes de la entrada en vigor de este Decreto-Ley, siempre que el producto de la venta de la primera sirva para reinvertirlo en la compra de la segunda.

 

Tendrán también esta consideración las viviendas protegidas que hayan sido adquiridas durante la vigencia de este decreto.

 

El precio máximo de las “viviendas garantizadas”, en el caso de la libre, han de ser los establecidos en las tablas de este Decreto-Ley, que representan bajas entre el 25% y el 35% de los precios actuales del mercado; que tengan como destino la residencia habitual y permanente; que no superen los 90 m2 útiles; que los adquirientes o arrendatarios con opción de contra estén inscritos en el TOC TOC; y que los ingresos de la unidad de convivencia no supere las

6,5 veces el IPREM, es decir, entre 50.500 y 65.000 euros de renta bruta en función de que haya uno o más miembros.

 

El punto de partida para determinar los precios máximos de las viviendas garantizadas es el precio máximo de la vivienda usada establecido en el Plan Aragonés de Vivienda 2009-2012, es decir, 2.183 euros el metro cuadrado en los ámbitos del Grupo B (Zaragoza capital y algunos núcleos turísticos de la provincia de Huesca) y 1.773 en los ámbitos del Grupo C (resto de poblaciones). A partir de este punto de partida el precio del metro cuadrado se incrementa un 5% por cada metro cuadrado que se reduzca la superficie de la vivienda.

 

Una vez declarada la vivienda como “garantizada” comporta la obtención de financiación; la prestación de aval por parte del Gobierno de Aragón por un importe no superior al 10% del precio de venta y por un plazo máximo de 10 años; y la subsidiación de los préstamos convenidos siempre que los ingresos familiares no superen unos ingresos de 4,5 veces el IPREM, es decir, entre 35.000 y 45.000 euros.

 

El Gobierno de Aragón pretende con esta medida que el esfuerzo máximo que hagan las familias para adquirir una “vivienda garantizada” no supere el 35% de su renta disponible. El tipo de interés no podrán ser superior al vigente para los préstamos convenios estatales (euribor más 0,65), lo que significa un tipo de interés que estará por debajo del 3%. El plazo de amortización no podrá ser superior a los 35 años, salvo acuerdo entre la entidad y el prestatario.

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