Iglesias insiste en que se va, pero dejando concluido su proyecto de gobierno

A punto de conmemorarse la festividad de San Jorge, Marcelino Iglesias ha marcado sus prioridades hasta el final del mandato, momento en el que, insiste, dejará la Diputación General de Aragón. Iglesias señala que, antes de marcharse, quiere dejar aprobadas la Ley de Lenguas y la Ley de la Montaña, la economía en Aragón en sentido ascendente y una comunidad mejor comunicada con España y con Francia.

Iglesias tiene claro que este será uno de sus últimos San Jorges como Presidente de la Comunidad Autónoma porque considera que ha llegado el momento de dar paso a savia nueva.

No esconde Iglesias que la situación económica de la Comunidad Autónoma es complicada derivada de la situación económica mundial, pero insiste en que el principal efecto negativo de la crisis, el desempleo, afecta menos en Aragón que en el resto del país.

También ha hablado de Plhus, y ha dicho que al Plataforma Logística de Huesca terminará, junto con Walqa, siendo el motor económico de Huesca y en ella se crearán más de dos mil empleos.

No rehúye Iglesias el caso la Muela, y señala que no tiene por qué afectar a su relación con el PAR. Aprovecha, eso sí, para defender la gestión de los Alcaldes de todos y cada uno de los municipios aragoneses, señalando que, porque uno lo haya hecho mal, no puede empañar la labor del resto.

Respecto a Gran Scala, el Presidente del Gobierno de Aragón sigue diciendo lo que ya ha apuntado en algún momento, que el proyecto, si se hace, generará miles de empleos, y que si no se hace Aragón no habrá perdido nada.

Cambia el gesto Marcelino iglesias cuando se le pregunta por el tema de los bienes y culpa al obispo de Lérida de lo que ocurre. Le acusa de escudarse en las instituciones catalanas para no devolver lo que sus tribunales han dicho que no le pertenece, infringiendo las más elementales reglas morales, legales y el concordato que tienen suscrito el Estado Español y la Santa Sede.

Sin embargo el gesto de Iglesias cambia cuando le recuerdan que Morlán y Almunia hoy son más Secretarios de estado que ayer, es decir, que tienen más poder. Iglesias recuerda que es más importante que Aragón tenga a peones de esta talla en Madrid que el que algún aragonés ocupe ciertos ministerios que tienen más de relumbrón que de contenido político.

Iglesias, también en la entrevista, se refiere a la ley de cajas y dice que ve tras de ella la alargada sombra del Banco Central y los intereses de los bancos por copar mercado.

Por último, no quiere decir dónde se va, solo insiste en que ha llegado su momento y que su prioridad es terminar su mandato con los deberes hechos y dejando a Aragón en u a buena posición y con un líder socialista al frente de la comunidad, no desvelando si será hombre o mujer, consciente cómo es, de que se medirá todo lo que diga al respecto hasta el momento de su marcha.

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