Ander Herrera le da la victoria al Zaragoza en el derbi con el Huesca

El joven jugador fue el que decidió el derbi aragonés disputado en el Alcoraz con un lleno total en las gradas de un campo que vibró durante los 90’ con lo que sucedió en el césped y aunque no hubo un gran partido de calidad, sí se vio a un Zaragoza que sabía lo que se jugaba ante un Huesca al que le pudo más el corazón que la cabeza y no supo aprovechar sus oportunidades y acabó perdiendo por la mínima 0-1.

Tres puntos decisivos para el Real Zaragoza que sigue en su lucha por el ascenso y un Huesca que se mantiene en la zona media y al que los resultados del resto de encuentros siguen sin complicarle mucho las cosas en la clasificación.

Antonio Calderón sorprendió en el once inicial dando entrada a jugadores que no han sido habituales como Miguel en la portería, Edu Roldán en la defensa o Sorribas en el centro del campo. Tres ex zaragocistas a los que se sumaron Dorado, Ripa, Camacho, Sastre y Helguera que también militaron en el conjunto blanquillo. Los delanteros Rubén Castro y Roberto, junto a Jonan, completaron el once inicial. Sorpresas con las que Calderón buscó la motivación especial de estos futbolistas y en la primera mitad lo consiguió puesto que fue donde mejor jugó el equipo.

Luego llegaría la segunda parte en la que el Zaragoza se le vio como un rival superior. Como decía el técnico del Huesca al final, “ahora se compite, no se juega” y el Zaragoza sabe competir y lo demostró. Hizo su gol y maniató a los oscenses que no encontraron la portería de Doblas, salvo en un par de ocasiones de Rubén Castro que el guardameta salvó. El canario dispuso de las mejores oportunidades, mientras que los visitantes no tuvieron muchas más aunque hubo un gol fantasma con un disparo al larguero que botó al parecer dentro de la portería de Miguel.

El colegiado Ontanaya López no quiso saber nada de dos posibles penaltis a favor de los locales con una mano de Pavón y un derribo a José Vegar en el segundo tiempo. Acciones que quedan para la duda.

Los últimos minutos fueron de tensión, pero dio la impresión de que al Huesca le faltaba gasolina y con los cambios el equipo no encontró el camino del área rival. Además la expulsión rigurosa de Edu Roldán dejó al Huesca con 10 y sin ideas para controlar el partido y el Zaragoza se dejó llevar hasta el pitido final del colegiado.

La fiesta del derbi se quedó en el triunfo de un Zaragoza al que los puntos le hacían mucha falta y tal vez por ello en las gradas del Alcoraz se vio decepción, pero no preocupación, puesto que la situación del Huesca sigue siendo la misma, si bien son muchas las jornadas que se llevan sin ganar en casa, en concreto desde el 28 de febrero que se venció al Elche. Los dos últimos triunfos han sido fuera en Vigo y Albacete. La próxima cita en Murcia el sábado que viene, ante un rival que está por detrás en la tabla.

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