El stock de vehículos en Huesca alcanza las 2.000 unidades

Coches , concesionario

El volumen de vehículos nuevos en stock en la provincia de Huesca se sitúa actualmente en 2.000 unidades, según estimaciones de mercado facilitados por la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor (GANVAM), que representa a 2.400 concesionarios y 3.000 compraventas. En el conjunto de Aragón la cifra de automóviles que se acumulan en las campas de concesionarios alcanza las 12.000 unidades.

El tiempo medio de permanencia de un vehículo nuevo en stock en las redes de distribución se ha multiplicado por cuatro desde el comienzo de la crisis, al pasar de una media habitual de 45 días a más de 180 días en la actualidad.

La patronal de los vendedores estima que esta extensión de los plazos de venta se debe, principalmente, a al endurecimiento de las condiciones crediticias por parte de las entidades financieras que mantienen cerrado el grifo de la financiación a pesar de las líneas abiertas, a través del Instituto de Crédito Oficial (ICO), para facilitar liquidez a pymes y familias.

Ganvam explica que estas restricciones crediticias representan “un handicap difícil de superar” para el sector de la venta de vehículos donde la financiación es la “llave maestra” de la demanda, ya que el 80% de las compras de automóviles y el 100% de las de vehículos industriales son financiadas.

En este sentido, la asociación constata que desde que se desatara la crisis de liquidez y, con ella, el fuerte endeudamiento de familias y empresas, la demanda de créditos para la adquisición de un automóvil ha aumentado en cuatro puntos porcentuales, hasta el punto de que el 84% de las compras de coches que se realizan en la actualidad son financiadas.

Paralelamente, estas dificultades financieras, unidas a la dilatación de los plazos de venta, están haciendo también mella en las cuentas de resultados de los vendedores que están obligados a refinanciar sus stocks, al ver que sus previsiones de ventas inicialmente trazadas no guardan correspondencia con la realidad del mercado.

En la actualidad, la cifra de vehículos nuevos acumulados en las campas de fabricantes y concesionarios alcanza las 450.000 unidades, lo que supone la mitad de las ventas previstas para este año que caerán previsiblemente un 25%, hasta situarse en el entorno de las 900.000 unidades.

Por otro lado, Ganvam explica que el tiempo de permanencia de un vehículo en stock aumenta conforme va incrementándose su edad y, por tanto, su atractivo de cara a un posible comprador. De esta manera, los vehículos usados con menos de un año son los que encuentran una salida más rápida, con 45 días de media estocados.

En esta línea, los vehículos de menos de dos años tardan en venderse una media de 89 días, mientras que los de menos de tres encuentran comprador en 108 días. A partir de 4 años el promedio sube hasta 126 días manteniéndose bastante estable, hasta 134 días, en vehículos de más de 9 años de antigüedad. En vehículos con más de nueve años, el promedio de días de permanencia en stock sube hasta los 140 días

La Asociación de Vendedores aprecia el esfuerzo realizado por el Ejecutivo con la puesta en marcha del Plan VIVE para dinamizar la demanda, pero reconoce que “no está bien enfocado” ya que las ayudas a la compra no pueden vincularse a la financiación, sino que deben ser subvenciones directas –como han hecho ya Alemania, Francia, Italia o Reino Unido- con el fin de evitar el “filtro de solvencia” de las entidades bancarias, que acaban por conceder sólo aquellas operaciones más seguras o ventajosas.

En este sentido, Ganvam reivindica la puesta en marcha de un nuevo Plan Prever, que conviva con el Plan VIVE, que favorezca, a través de ayudas directas, la retirada de turismos de más de diez años de antigüedad a cambio de la compra de un vehículo nuevo o seminuevo. Los vendedores proponen también hacerlo extensivo a vehículos industriales y motocicletas.

Finalmente, los vendedores consideran “prioritario” arbitrar líneas de financiación pública a través del Instituto de Crédito Oficial (ICO) para, por un lado, subvencionar los intereses de las pólizas de financiación de circulante (stocks de VN y VO) de las pymes distribuidoras; y, por otro, garantizar que los créditos para la compra de coche lleguen al usuario final.

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