Cartas al Director: ¿Y sus derechos?

Arancha García-Carpintero Broto, Secretaria General U.C. CC.OO. Huesca

Hace unos días asistí al Consejo Escolar del Colegio Pirineos – Pyrènèes, de Huesca, a petición propia, para intentar convencerles de que su propuesta de un cambio horario a las trabajadoras de limpieza no era la mejor forma de resolver el problema que, según explicaban, tenía el centro.

Como algunas veces me pasa, cuando me reúno con ciertos empresarios, detecté cierto ambiente tenso, y tuve que escuchar que estaba amenazando. Si como dice el diccionario amenazar es “no morderse la lengua”, pues sí, podría entenderse así.

La cuestión es que este Consejo Escolar ha decidido, conjuntamente con el Claustro de Profesores, según dice el Director del centro, que las compañeras de limpieza cambien su horario, entrando a las 18 h para salir a las 22h. Llevan bastantes años, y al menos dos en ese centro, desempeñando sus funciones de 17h a 21 h. Así ocurre con todas las trabajadoras de limpieza de la provincia que trabajan en los colegios. Se termina el horario escolar, y se incorporan ellas a su trabajo de limpieza.

La dificultad, según este Consejo Escolar, es que al término del horario escolar se desarrollan algunas actividades extraescolares, como una pequeña guardería, no sé si con cuatro alumnos, ubicada en el hall y algunas tutorías, siendo muy molesto, incluso peligroso para los pequeños, que las compañeras estén desarrollando las funciones de limpieza. Este es su argumento para exigir que cambien de horario, por el bien del centro y de su funcionamiento. No parece importarles el perjuicio que esto les ocasione a las verdaderas afectadas, como demuestra que jamás, ni el Claustro ni el Consejo les hayan preguntado a ellas qué opinan de esta circunstancia. Idéntica sensibilidad que muestra la empresa que las contrata, ISS, que asume cualquier petición de su “cliente”, sea o no necesaria. O el Ayuntamiento, responsable directo de los centros, que plantea que si el Consejo lo dice, amén.

Yo no estoy de acuerdo con esta argumentación, y me llega a parecer incluso ridícula. Primero porque hay cientos de metros a limpiar, y en su mayoría están desocupados al término del horario escolar. ¿O es que ahora se hacen horas extras en los coles? Como toda la vida se ha hecho en estos centros, se trata de organizarse, que ya lo hacen, sin duda, las compañeras, y empiezan limpiando los lugares no ocupados. Segundo porque se plantea un escenario que nada tiene que ver con la verdad, como si las trabajadoras de limpieza fuesen dejando por las esquinas productos tóxicos. Pues no, ellas llevan sus productos, en carros, y están permanentemente con ellos.

La cuestión, que ni ellas ni CC.OO. permitiremos esta modificación sustancial de las condiciones de trabajo, porque se trata de esto. Y tanto que se insiste en la conciliación de la vida laboral y familiar, creo que podríamos incorporar una nueva asignatura, también en este centro, de sensibilidad. Algunas de estas compañeras solamente pueden compartir la cena con su familia, a las 21,30 h, horario ya incómodo. Si esto sigue adelante, y no lo paramos, llegarán a las 22,30h, ni siquiera al postre. Y si fuese por una verdadera necesidad, habría que asumirlo. Pero no, aquí se trata de un empeño, en mi opinión, del señor Director. No es el primer problema que tenemos con él, no. Pero lucharemos, tanto en lo jurídico como en lo sindical para impedir que los derechos laborales sean pisoteados.

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