Comienza el tratamiento piloto contra la mosca negra en el Cinca

Tal y como estaba previsto, la empresa pública Monegros Servicios Medioambientales comenzaba este lunes el tratamiento piloto contra la mosca negra encargado por el Gobierno de Aragón, ante la preocupación de agricultores y habitantes del tramo bajo del río Cinca.

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Si la semana pasada se iniciaban los estudios en la zona del puente de Albalate de Cinca, esta semana se ha iniciado el tratamiento en Torrente de Cinca. La zona en la que se va a actuar va desde Albalate hasta la desembocadura del río en Mequinenza.

Es la primera vez que se aplica este tratamiento en Aragón y es el mismo que la Generalitat de Cataluña viene utilizando en el río Segre desde hace dos años. Para ello, ha sido necesaria la coordinación de hasta cuatro consejerías del GA -Salud, Medio Ambiente, Agricultura y Política Territorial, Justicia e Interior-, y las comarcas del Bajo Cinca, Cinca Medio y los Monegros.

El tratamiento consiste en un ataque directo a las larvas de este insecto, pero previamente se ha tenido que analizar las corrientes del río, el caudal que lleva en ese momento y la profundidad de sus aguas. Una vez analizado todo esto, se comienza a verter el bioinsecticida que atacará directamente a la larva de la Mosca Negra. Se trata de un producto, que consiste en la dispersión en el agua de la, bacteria que ingieren las larvas de la mosca negra, siendo inocuo para el resto de especies vegetales y animales que convivan en el río.

Durante este año se va a realizar este programa piloto, para determinar los puntos del río donde actuar, y ya desarrollar el tratamiento definitivo el próximo año. También se está determinando el alcance de los efectos del producto.

Esta primera fase se va a desarrollar durante el verano, y a finales de agosto o ya en septiembre se hará otra pasada cuando aparezca una nueva generación de larvas.

Cabe recordar que el Gobierno de Aragón encargó los estudios al Departamento de Patología Animal de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Zaragoza y la empresa Monegros Servicios Medioambientales quienes detectaron el problema de la mosca negra, cuyas hembras se alimentan de la sangre de los mamíferos; su saliva es altamente alérgena, por lo que causa eczemas y fiebre localizada, entre otros síntomas. Tiene su hábitat originario en los ríos fríos del Pirineo y, por causas desconocidas por los expertos, ha colonizado los ríos Flumen, Alcanadre y Cinca, alcanzando ya el Ebro. En el río Segre, la Generalitat de Cataluña ya lleva varios años con el tratamiento.

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