Huesca se prepara para vivir las fiestas del Corpus Christi

El Obispado de Huesca, junto con un grupo de personas vinculadas a él, ha decidido ampliar la celebración del Corpus Christi, con la organización de las Fiestas del Corpus, con el fin de recuperar lo que, un día, fueron unas fiestas importantes en el calendario litúrgico de la ciudad. Se trata de una serie de actos que completarán la tradicional Misa del Corpus, que tendrá lugar el próximo domingo 14 de junio, seguida de la Procesión con el Santísimo por las calles de Huesca.

El sábado 13, la Iglesia del convento de las Miguelas acogía un concierto de órgano a cargo de Elisa Betrán, a las 8 de la tarde. Una hora después, comenzaba una solemne vigilia eucarística en la Catedral.

Y ya el domingo 14 de junio, día del Corpus, a partir de las 8 de la mañana comenzará a confeccionarse en la plaza de la Catedral una gran alfombra floral. Se pretende, con este acto, recuperar una antigua tradición, la de las Alfombras del Corpus, que todavía se mantiene en algunas localidades de la Litera o del Bajo Cinca en la provincia de Huesca. Además, habrá un pasacalles de los Gigantes y Cabezudos de la ciudad, entre la plaza de la Catedral y la plaza de López Allué, tal y como se realizaba en tiempos.

Entre las 12 de la mañana y las 6 de la tarde, habrá solemne exposición del Santísimo en la Catedral, para la adoración de los oscenses.

A las 6 de la tarde, comenzará la Solemene Misa del Corpus, oficiada por el Obispo Jesús Sanz, en la Catedral, tras la que se celebrará la procesión, con el Santísimo en la custodia monumental de la Seo oscense, por las calles de Huesca, acompañados por los niños y niñas que, este año, han hecho su primera comunión. Participarán, además, las asociaciones y cofradías eucarísticas de la ciudad. Como novedad, a la altura del Colegio de Santa Ana, se unirán a la procesión tres jinetes a caballo, con el fin de darle mayor vistosidad.

Los organizadores de estas Fiestas del Corpus quieren con ellas recordar lo que se recuerda como el "Milagro de Salas", muy relacionado con la Eucaristía. Cuando, en el año 1727 se reedificaba la iglesia de Salas, se encontró bajo el altar una cajita que contenía cuanto se había depositado en el ara el día de su consagración, en 1314. Además de pequeños documentos, en su interior había un fino paño blanco, en el que se guardaban dos formas consagradas. A todos pareció un hecho milagroso que las formas hubiesen permanecido en el ara del altar sin compomperse.

Comentarios