Cartas al director: Sobre el futuro del Valle de Canfranc

Víctor J. Barrio Sena

Presidente de ACOMSEJA

No sé si hace falta recordar que el Valle del Aragón vive del turismo. No hay ninguna gran empresa o industria, como sucede en otros lugares, en la que trabajen principalmente sus habitantes. Una gran parte de este turismo es el turismo de invierno, también llamado “Turismo de la Nieve”. De esto sí que sabe Candanchú. La estación más antigua de España y una de las más bonitas. Dispone de una de las mejores zonas de debutantes del mundo, que nunca cierra por malas condiciones meteorológicas, y excelentes pistas para esquiadores expertos. Posee una de las principales Escuelas de Esquí, donde enseñaron a esquiar a numeroso público: los miembros de nuestra Familia Real, renombrados políticos, grandes empresarios, gentes del Valle de Canfranc y muchos esquiadores del País Vasco, Navarra y nuestra propia Comunidad, fijando infinidad de viviendas de segunda residencia en nuestra zona.

Ya por los años veinte esta Estación y la Universidad de Zaragoza comenzaron a dar una nueva vida a este valle. Por la década de los sesenta empezó a celebrarse el Festival Folclórico y más tarde, con la Pista de Hielo y el Palacio de Congresos se celebraron Juegos de Invierno del Pirineo, Mundiales de Patinaje Artístico, Mundial de Hockey, Universiadas y numerosas pruebas nacionales e internacionales de esquí. También se construyó la Estación de Astún.

Fueron unos años en los que venir a esquiar al Valle de Canfranc era un lujo, tanto por sus servicios como por las personalidades que se daban cita en nuestra zona. Las dos estaciones funcionaban a la perfección. Los hoteles se llenaban. Se vendían apartamentos como segundas residencias. Funcionaban los comercios y la hostelería.

Pero, se unen el Gobierno de Aragón e IberCaja y deciden hacernos la competencia (con nuestros propios impuestos). Crean la empresa Aramon (montañas de Aragón) y financian fortísimas inversiones en Formigal, Panticosa , Cerler y otras dos estaciones en Teruel. Poco a poco el esquiador, y lo considero muy razonable, va dejando de venir a nuestras instalaciones y se desplaza a las del Valle de Tena, con remontes mucho mas rápidos, cómodos y modernos.

Los vecinos del Valle llevamos varios años reivindicando las mismas “condiciones” para nuestras dos estaciones. Sabemos que cuando la empresa Aramon intentó comprarlas no pagaba el precio que éstas valían. Nunca pensamos que podrían llegar a discriminarnos tanto a los habitantes de la comarca de La Jacetania. Y ahora que parecía que el tema estaba prácticamente resuelto, dan un paso atrás y consideran “inviable” la integración de Candanchú en el grupo Aramon y afirman que existen contingencias “de diversa índole” que no la hacen posible. ¿Qué ocurrió en Formigal, Panticosa y Cerler? ¿no tuvieron situaciones muy parecidas a éstas?, ¿están intentando echarle un pulso a Candanchú y a los habitantes de la zona? o ¿ los de este Valle no somos Aragón e IberCaja? o ¿no somos montañas de Aragón? . Si el problema es de los interlocutores, ¿por qué no se intenta cambiarlos y continuar con la negociación? o ¿es que estamos esperando aupar a algún político que consiga conciliar a las partes y se lleve el éxito de esta operación?

Desde nuestra Asociación de Empresarios, una de las más jóvenes de Aragón y que cuenta con más socios, seguimos reivindicando las inversiones para nuestras estaciones. Al igual que se reciben ayudas económicas en diferentes zonas y empresas aragonesas para que éstas puedan progresar y mantener sus puestos de trabajo nosotros también exigimos este derecho.

Creemos que la unión de Canfranc con Candanchú y Astún sería la fórmula correcta para el desarrollo de nuestro Valle. Instalar nuevos remontes siempre con el máximo respeto a la montaña. Realizar las construcciones en Aísa, Canfranc, Villanúa, Castiello y Jaca. Potenciar el tren que llegara desde Madrid y Zaragoza por Sabiñanigo y Jaca hasta Canfranc. Hacer en esta localidad un gran parking donde se pudieran dejar los vehículos y continuar hasta las estaciones a través de remontes mecánicos. Todo esto compaginándolo con la agricultura y ganadería de montaña y la elaboración de productos de alimentación tradicionales y novedosos de la zona.

Existe en el Valle de Canfranc un gran descontento con esta decisión. Vivimos numerosos altoaragoneses dedicados a los servicios, hostelería y comercio que estamos viendo como se nos vienen abajo nuestros puestos de trabajo, negocios y nuestro futuro. Por este motivo pedimos a todas las personas implicadas que oigan nuestras voces, se replanteen la situación y lleguen a una solución a través de Aramon, de ayudas económicas, o como consideren mas oportuno, pero lo más rápidamente posible.

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