Pirineos Sur recibe a Pablo Milanés y Omara Purtuando

Uno de los grandes de la música de Cuba llega este jueves 23 de julio por primera vez a Pirineos Sur, Pablo Milanés. El que fuera uno de los fundadores de la Nueva Trova Cubana llega al auditorio de Lanuza, en una noche que compartirá con su compatriota, la incombustible actúa Omara Portuondo. Un magnífico mano a mano de dos nombres propios del son y el ritmo cubano que convertirán Lanuza en una “isla” caribeña.

El concierto de Milanés y Portuondo es el comienzo de la recta final de Pirineos Sur, que cierra esta edición número 18 con dos propuestas, el concierto nocturno del sábado 25 de julio, a cargo del grupo oscense Lizana y los aclamados Ojos de Brujo, y la clausura, propiamente dicha, del Festival, que será el domingo 26 de julio con la presentación del último disco de los Titiriteros de Binéfar, “Es un pañuelo”, en Lanuza a las 18.00 horas. Será una despedida eminentemente familiar, en la que los niños menores de 3 años tendrán la entrada gratuita.

Antes de ese momento, Lanuza se convertirá en una calle cubana adosada al Malecón, gracias a dos de las mejores voces de la isla caribeña. La “novia del filin”, como se conoce a Omara Portuondo, llega por tercera vez a Pirineos Sur (estuvo en las ediciones del 2000 y 2006), pero en esta ocasión Portuondo se suma a la lista de celebraciones que el Festival está conmemorando desde que comenzó el pasado 9 de julio, la celebración de sus 60 años de carrera.

Para ello, la cubana presenta en directo su última grabación, “Gracias”, compartiendo con su público un aniversario tan señalado. Omara Portuondo estará arropada en esta ocasión por un grupo de pequeño formato que le permite desplegar todo su talento vocal. Un quinteto de excelentes músicos, en el que se dan la mano, como ya sucediera en el disco, veteranía y juventud.

Portuondo será la anfitriona perfecta para recibir a una de las mejores y más versátiles voces de la canción cubana de todos los tiempos, Pablo Milanés. Como compositor ha recorrido diversos géneros, especialmente el son, y su aportación a la música cubana ha sido vital. En su primera época forma parte del movimiento filin, género musical que se desarrolló en la isla en la década de los cincuenta.

En 1965 publica “Mis 22 años”, abriendo una nueva etapa en la que incorpora elementos novedosos en su creación, siendo la obra puente entre el filin y lo que se conocería más tarde: Nueva Trova Cubana.

Milanés fue uno de los fundadores del Grupo de Experimentación Sonora (GESICAIC), escuela fundamental para numerosos músicos de la isla. Con algunos de sus compañeros del GESICAIC, a principios de los 80 forma su propio grupo, iniciando una etapa que se caracteriza por la riqueza de los recursos musicales utilizados y por la variedad de los géneros entremezclados, aunque sus contenidos siguen teniendo un fuerte trasfondo social. Su carrera bien podría ser un resumen de la música cubana de los últimos 50 años y su concierto en Lanuza será una confirmación de ello.

Comentarios