Pilar Coll recibe un emocionante homenaje en su localidad natal de Fonz

La misionera seglar era la propia encargada de descubrir la nueva placa de la calle que a partir de este pasado sábado lleva su nombre en la localidad de Fonz, localidad natal de la misionera. Además también posee el título de hija predilecta de la localidad

Se da también la curiosidad de que en la misma calle que ya lleva su nombre, se encuentra la casa en la que nacía esta mujer allá por el año 1929. Visiblemente emocionada y arropada por sus familiares más cercanos, esta abogada de profesión, confesaba “no tener la fuerza de antes para ir a todos los sitios, pero no paro de trabajar desde mi despacho”.

Reside en Perú desde el año 1967, desde donde suele dejarse ver por Fonz cada dos o tres años. La misionera tiene 80 años y regresará a Perú en breves días con la intención de acabar allí sus días, en el país que la ha visto luchar por los derechos humanos.

Allí defendía los derechos de los internos de distintas instituciones penitenciarias. Como reconocimiento a su labor, el Rey Juan Carlos I le otorgaba en el año 1992 el Lazo de Dama de Isabel La Católica, para seis años después recibir el Premio Extraordinario Nacional de Derechos Humanos. Completando un extenso haber en reconocimientos, la delegación peruana de Amnistía Internacional reconocía toda su trayectoria en el año 200 y en 2001 se le concedía el Premio “María Elena Moyano”. Sin duda uno de sus grandes logros ha sido el conseguir formar parte de la candidatura al Nobel de la Paz junto con un grupo de mujeres, y evidentemente, el de ser hija predilecta de Fonz, su localidad natal.

Además, esta foncense también trabajaba para la Comisión de Acción Social de la Conferencia Episcopal Peruana, para la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos, la Comisión de la Verdad y la Reconciliación y en el Instituto ‘Batolomé de las Casas’.

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