Huesca se ve afectada por una gran tormenta de agua y granizo

Pasaban unos minutos de las 8 de la tarde, cuando la tormenta que, en principio se había anunciado para la zona pirenaica, hizo su aparición en la capital oscense. Grandes cantidades de agua y granizo descargaron sobre Huesca, acompañadas de fuertes ráfagas de viento. En total, el número de emergencias 112 registró 590 llamadas desde las 8 de la tarde, hasta las 11 de la noche.

Durante una hora y media, la ciudad se sumió en un caos con calles inundadas, árboles caídos, viviendas, bajos comerciales y garajes afectados. El suceso más importante tenía lugar en la calle San Jorge, donde el viento volaba las cubiertas de Uralita de tres naves industriales, con un gran estruendo y la caída de numerosos cascotes.

En ese espacio de tiempo, Huesca registró 25,4 litros de agua por metro cuadrado. Las retenciones en el tráfico fueron importantes desde el primer momento. Además, el estado de algunas calles de Huesca, completamente anegadas por el agua, ralentizaba la circulación. En el Polígono Sepes, se hubo de cortar al tráfico la confluencia de las calles Mecánica y Artes Gráficas, donde se había formado una enorme badina de agua, que suponía un gran peligro para los vehículos. La Ronda de la Industria o el paseo Ramón y Cajal fueron otras de las calles más afectadas por el agua.

En general, todos los puntos más bajos de la ciudad, los que recogen las aguas de las zonas altas, fueron los que se vieron más perjudicados. El trabajo de bomberos, policía local y protección civil se desarrolló a lo largo de horas, y fueron muy numerosas las llamadas que se recibían solicitando ayuda desde cualquier punto de la ciudad. La tormenta también provocó el corte momentáneo del suministro eléctrico en alguna zona puntual de Huesca.

La fuerte lluvia que cayó, superando los 25 litros, hacía que el agua circulase en tromba, superando las aceras y cubriendo gran parte de las ruedas de los coches. Además, el efecto del granizo y del fuerte viento dejó la ciudad con algunos árboles caídos y multitud de hojas y ramas por todo el suelo.

Piedra primero y agua después, era lo que también descargaba en otras poblaciones de la Hoya de Huesca y de Los Monegros. La tormenta provocaba la suspensión del partido de fútbol que iban a jugar el Grañén y el Real Zaragoza cuando el resultado era de 0-4. En el Monrepós también se producía una fuerte tormenta y en algunas carreteras del Pirineo, desprendimientos.

La tromba de agua fue muy dispar. Mientras en Jaca tan apenas se notó, en puntos como Panticosa o Bielsa se registraron hasta 21 litros por metro cuadrado en una hora. En varias localidades de la Hoya de Huesca se interrumpió el suministro de luz durante varios minutos.

La caída de la piedra sin agua (circunstancia que se daba en un inicio) provocaba preocupación entre el colectivo de agricultores, por los daños que pudiera provocar en cultivos como el maíz. Se va a tener que evaluar el efecto del pedrisco pero parece ser que el daño no es grave.

La inestabilidad marcaba la jornada en el Pirineo, con lluvia a lo largo del día en algunos puntos de las comarcas del norte de la provincia de Huesca. La tormenta de por la tarde sí descargaba con fuerza en puntos como Panticosa y el puerto del Monrepós.

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