Omella destaca que "Aragón no debe reblar" en el asunto de los bienes

El Obispo de la diócesis Calahorra y La Calzada-Logroño y anterior Obispo de la diócesis de Barbastro-Monzón, Juan José Omella, en una reciente visita a la ciudad de Barbastro, ha manifestado a Radio Huesca Digital respecto al conflicto de las 112 obras de arte que “me recuerda a la paciencia del Santo Job, cuanta paciencia nos hacen ejercitar”.

Omella ha señalado que en “Aragón no hay que reblar, debemos ser tenaces. Adelante barbastrenses y montisonenses, hay que conseguirlo. Tardaremos más o tardaremos menos pero hay que seguir adelante”.

El Obispo, Juan José Omella, ha mostrado su alegría por la actual situación de las obras del Palacio Episcopal y su entorno puesto que considera que se trata de un bien cultural muy importante de la diócesis y la ciudad.

Aragón presentaba a finales de julio en Lérida un recurso para exigir al Consorcio del Museo de Lérida la devolución de los bienes. El presidente de Aragón, Marcelino Iglesias, anunciaba que Aragón había presentado un recurso contencioso administrativo en los juzgados de Lérida contra el Consorcio del Museo Diocesano, en el que argumenta que no hay motivo legal para que no entregue los bienes al Obispo de Lérida, quien a su vez debe entregarlos al Obispo de Barbastro.

El Gobierno de Aragón anunciaba en el mes de febrero que iniciaría acciones judiciales por la vía penal contra los que impidan el retorno de los bienes. El Gobierno de Aragón manifestaba que había decidido iniciar acciones penales contra aquellas personas e instituciones que forman parte del Consorcio del Museo Diocesano de Lérida por obstaculización a la justicia, prevaricación y apropiación indebida, al mismo tiempo que reiteraba su confianza en el Estado de Derecho y en el cumplimiento del ordenamiento jurídico, y reclamaba una vez más la inmediata devolución de las piezas propiedad del Obispado de Barbastro-Monzón, tal y como exigen las sentencias vaticanas.Recientemente se han cumplido once años del Decreto firmado, en Madrid, por el Nuncio Apostólico, Lajos Kada, el 29 de junio de 1998, según el cual el patrimonio artístico procedente de las parroquias desmembradas “y que se encuentran actualmente en Lérida, está a título de depósito y no de propiedad, mientras la diócesis de Lérida no pruebe lo contrario en cada caso, por lo que de ser reclamado por sus legítimos propietarios, debe devolverse”.

El conflicto entre los obispados se inició en 1995 con la segregación de 111 parroquias ubicadas en la provincia de Huesca de la diócesis de Lérida y su incorporación a la de Barbastro, que pasó a denominarse Barbastro-Monzón. El obispado aragonés reclamó las obras de arte al obispado de Lérida. El Vaticano siempre ha dado la razón a Barbastro-Monzón en reiterados decretos y ha rechazado los recursos presentados por Lérida.

Comentarios