El Ayuntamiento de Monzón quiere evitar que el río Sosa llegue sin caudal al tramo urbano

El Ayuntamiento remitía un escrito a la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) en el que le solicitaba “la adopción de las medidas necesarias para el mantenimiento en el río Sosa del caudal ecológico necesario para asegurar el ecosistema fluvial y el buen estado químico de las aguas”. El texto recalcaba que “el río Sosa a su paso por Monzón presenta un caudal irregular sujeto a los retornos de las acequias, y en ningún caso cumple con la definición de “caudal ecológico” recogida en la legislación sectorial aplicable”.

La exposición de motivos de la solicitud hace hincapié en que el Reglamento de la Planificación Hidrológica, aprobado por el Real Decreto 907/2007, de 6 de julio, define como caudal ecológico “el que contribuye a alcanzar el buen estado o buen potencial ecológico en los ríos o en las aguas de transición y mantiene, como mínimo, la vida piscícola que de manera natural habitaría o pudiera habitar en el río, así como la vegetación de ribera”.

El Ayuntamiento también se dirigía a la Comunidad de Regantes de Paúles para que no utilice el caudal de la concesión municipal de esta acequia que toma el agua en el Cinca y muere en el Sosa. El caudal, otorgado como todos por la CHE y todavía vigente, se empleó hasta hace unos años para alimentar el depósito del Palomar que suministraba al polígono industrial “Paúles”. Con la entrada en servicio de la nueva planta potabilizadora y la interconexión de las redes, el caudal municipal se dejó de utilizar para el citado fin y acaba como agua para riego, si bien el Ayuntamiento sigue haciendo frente al recibo. En estos momentos, este volumen de agua se presenta como la solución más rápida y efectiva para “revitalizar” el tramo urbano del Sosa.

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