El PP recrimina a Elboj sus “caprichos laurentinos”

El grupo del Partido Popular en el Ayuntamiento de Huesca anunció en su momento, inmediatamente después de finalizar San Lorenzo, que dedicaría un mes a conocer opiniones sectoriales y al análisis de críticas y propuestas que ha buscado en colectivos directamente implicados en la fiesta. Cumplido el plazo, los ‘populares’ acusan personalmente a Fernando Elboj de “arruinar no solo la esencia misma de unas fiestas populares, sino de condenar sus posibilidades de promoción de la ciudad como herramienta para su desarrollo”.

El concejal Jorge Escario, que ha anunciado que continuará sus contactos con los sectores implicados, adelanta que “existe una sensación generalizada de desilusión, porque la respuesta ha sido pobre y no se debe exclusivamente a la crisis. Que el propio Elboj manifestara su entusiasmo porque la ocupación hotelera se acercó al 80% revela que no interpreta correctamente sus propios antojos. Si San Lorenzo no consigue una atracción masiva de turismo, si queda una sola cama sin ocupar, si los actos festivos solo consiguen medio aforo, sencillamente se están haciendo muy mal las cosas”. Escario apunta, además, que “el programa, a día de hoy, gira en torno a los caprichos personales de Elboj, que constituyen una mezcla entre el modelo festivo zaragozano y sus discutibles gustos musicales. Huesca, lamentablemente, ha vivido el San Lorenzo más casposo de la última década, y su capacidad de promoción ha sido incluso contraproducente”.

Por primera vez en los últimos años, el grupo del PP en el Ayuntamiento de Huesca ha optado por no difundir propuestas concretas, “porque no hay peor sordo que el que no quiere oír, y Elboj se niega a escuchar las ideas de sus propios vecinos, que nosotros hemos transmitido en vano”. Sin embargo, apunta que los ‘populares’ están elaborando un proyecto festivo, con la participación de todos los sectores implicados, que se ejecutará una vez que el PP alcance el gobierno de la ciudad, “y que se notará en la calle en nuestro primer San Lorenzo, aunque solo medien unos pocos meses con las elecciones. Las ideas que estamos recogiendo en los sectores implicados y nuestras propias aportaciones no se basan en inversiones desmedidas ni en caprichos personales, sino en agudizar el ingenio, escuchar a las personas y considerar las nuevas tecnologías como instrumento de promoción”.

Escario, al respecto, se limita a apuntar que “cada céntimo de promoción que se gasta en la propia ciudad de Huesca es un céntimo perdido, porque donde debemos vender el producto oscense es fuera del término municipal. Hay que ser tan realistas como ambiciosos, y aprovechar todas las posibilidades de comunicación que nos brinda el siglo XXI. Huesca tiene que volver a ser el referente de las fiestas en Aragón, un testigo que Elboj, personalmente, ha dejado en otras manos. Teresa Sas es una figura testimonial, porque quien decide, sin prestar atención a nadie, es el propio Elboj. Lleva diez años equivocándose, y el resultado es que San Lorenzo ha entrado en un declive que ya constituye un clamor”.

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