Medio Ambiente marca un centenar de ejemplares de buitres leonados

El Departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón ha iniciado un programa de marcaje de buitre leonado en Aragón, con la captura de 95 ejemplares en distintos puntos de alimentación de la Red Aragonesa de Comederos de Aves Necrófagas, localizados entre otros lugares, en el Prepirineo y Pirineo altoaragonés. El objetivo a largo plazo es evaluar la implicación de dicha red en la conservación de la población aragonesa y española de esta especie.

El objetivo inicial planteado es el marcaje de unos 300 ejemplares durante 2009, repartidos en aproximadamente una docena de comederos emplazados tanto en la periferia como en la zona central de la comunidad aragonesa. De esta forma, ha señalado la directora general de Desarrollo Sostenible y Biodiversidad, Anabel Lasheras, se obtendrá una muestra significativa de individuos a seguir dentro de la población de buitres que ocupan estos comederos.

De esta muestra de individuos marcados, ya se han obtenido los primeros datos de dispersión y de desplazamientos, ya sea entre comederos de la red aragonesa o hacia localidades situadas fuera de nuestra región (provincias de Soria, Castellón y Ciudad Real).

De los 95 individuos marcados, 28 fueron previamente tratados en el Centro de Recuperación y marcados antes de su liberación. 67 han sido capturados en cuatro puntos, situados en el Pirineo y Prepirineo, Parque Natural del Moncayo y Cinco Villas.

Método

Para el marcaje de los ejemplares se emplean dos tipos de marcas visuales permanentes: bandas patagiales, fijadas en ambas alas, y anillas de PVC, colocadas en una de las patas. Las marcas visuales tienen un código alfanumérico único para cada ejemplar lo que permite su individualización a distancia. Además se les coloca una anilla metálica convencional.

En las jornadas de marcaje suele haber un excedente de ejemplares que no se individualiza con marcas de lectura a distancia y que, tras ser capturados, se liberan provistos únicamente de anilla metálica para poder obtener igualmente datos de dispersión, longevidad, causas de mortalidad y otra información de interés.

La captura se lleva a cabo mediante jaulas-trampa emplazadas dentro del comedero y cuyo funcionamiento resulta inocuo para las aves. Dichas jaulas, de gran tamaño, son desmontables, lo que permite su traslado e instalación itinerante en los diferentes puntos de alimentación.

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