El PP entiende y comprende el enfado del comercio de Monzón por el Puente Viejo

El Grupo Municipal del Partido Popular, en nota de prensa, señala que entiende y comparte el enfado de comerciantes y de cientos de afectados por el desarrollo de las obras de rehabilitación del Puente Viejo y por las reiteradas mentiras vertidas desde el Ayuntamiento respecto al supuesto problema, soluciones, coste, plazos, inicio o finalización de las obras.

Asimismo , apunta que de las decenas de notas de prensa emitidas o informaciones “filtradas” desde el Ayuntamiento se puede destacar que Fernando Heras anunció que no se podía pasar por el Puente Viejo (aunque él lo iba a solucionar), iniciándose el vergonzoso proceso de las famosa pasarela militar, que supuso el corte de la N-240 (sin variante) durante dos días siendo que, al final, el montaje era para sólo el mes de las fiestas. A esto seguiría la “posibilidad” de adquirir una pasarela que luego sería aprovechada en otro punto del río, después informaciones sobre unas escaleras que permitirían bajar al río para utilizar un puentecillo del parque, en definitiva notas de prensa, humo y mas humo que siempre ha resultado ser falso

El PP recuerda que Fernando Heras aseguraba ante concejales y medios de comunicación que la obra le saldría gratis a la ciudad, por que la pagaría la DGA, siendo que, al final, el Ayuntamiento paga su parte. Así como de la promesa de Fernando Heras ante el comercio montisonense en su fiesta anual, de que mientras durasen las obras, se pondría una pasarela peatonal, como de todas sus promesas, nada de nada, compromiso, por cierto, hábilmente filtrado a La Clamor justo antes de elecciones, como antes de elecciones apareció el famoso fotomontaje del cruce con la N-240 que sigue impertérrito dos años y medio después contemplando la lenta marcha de las obras.

Ante esto señala el PP que es lógico que el comercio montisonense y especialmente el de la calle Pano esté harto. Le han engañado por activa y por pasiva .

Es por eso que es indignante, continúa el comunicado, la contestación municipal: “La obra no la gestionamos nosotros”, “la obra tiene un plazo legal”. Sólo ha habido que ver el ritmo de trabajo durante meses; un operario, a veces dos, a veces ninguno, picando a mano un rato eso si, con las vallas puestas para no ver lo que no se hace. Parece evidente que el plazo era muy superior al necesario y su único objetivo era poder dividir el presupuesto en dos anualidades, aunque así se fastidiase en plena crisis al comercio montisonense.

Y al final como resumen, concluye la nota, nos queda que tanta aluminosis para que con unas chapas metálicas, es decir, añadiéndole peso al puente, nos dejáran pasar y, de paso hacer patinaje en invierno. Eso si, llama la atención que, para ser que no se podía pasar por encima del puente, por peligro de hundimiento, se permitiera sin limitaciones el paso por debajo como si fuera peor que se nos hundiera el puente cruzándolo a que se nos cayera sobre la cabeza. El colofón es que durante las obras se haya podido ver al mismo tiempo encima de él un camión cargado de escombros, una retroexcavadora y una pala sin que pasara nada de nada.

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