Este año la Asociación de familiares de Alzheimer se centrará en conseguir un nuevo centro

Este lunes 21 de septiembre se celebra el Día Mundial del Alzheimer, una enfermedad que cien años después de su descubrimiento sigue sin cura. Los afectados aumentan cada año debido al incremento de la esperanza de vida, ya que la edad es el factor determinante de la enfermedad. En Huesca son casi 1000 personas las que sufren este mal, pero hay que tener muy en cuenta a las personas que cuidan de estos enfermos. El primer objetivo de la Asociación es cuidar al cuidador, que soporta gran desgaste psicológico.

La Asociación de enfermos y familiares de Alzheimer de Huesca cumple 15 años, y este próximo año tendrá como prioridad conseguir un edificio para su asociación, ya que la que tienen se ha quedado pequeña. Hace unos meses que el alcalde de Huesca prometió la ayuda del consistorio para ceder a la asociación un local de mayores dimensiones para desarrollar su labor, así que su deseo es que esta idea se haga realidad. El Ayuntamiento acaba de informar de que posiblemente ese solar que ceda se situará en el cruce de la calle Calatayud y Mateo Estaún Llanas.

A las 19.30 horas de ese mismo lunes el Centro Cultural de Ibercaja acoge la conferencia “Impacto psicológico en familias de enfermos de Alzheimer”, a cargo de la psicóloga Maria Ángeles García-Soto. También se proyecta la película “Iris, un amore vero”.

En el Altoaragón hay cuatro asociaciones de Alzheimer, en Barbastro, Monzón, Fraga y Huesca. Ésta última cuenta con 450 asociados y son 100 familias las que reciben su ayuda. La Asociación cuenta con cuatro módulos de trabajo. Lo que ellos llaman “sala de respiro” es el servicio de 3 0 4 horas diarias para cuidar a los enfermos en la Asociación. El apoyo a domicilio ayuda a los familiares en las tareas cotidianas del enfermo. El préstamo de material ortopédico es una gran ayuda, ya que facilita a las familias camas especiales, sillas o grúas que los cuidadores necesitan para mover a los usuarios. Una grúa de movilidad cuesta más de 1.000 euros, un coste imposible de costear para algunas familias. Por último, un servicio que consideran de vital importancia es el de autoayuda, unos talleres y reuniones entre los propios cuidadores para aprender a manejar las situaciones cotidianas con el enfermo y compartir experiencias.

Javier Lasierra, presidente de la Asociación de enfermos y familiares de personas con Alzheimer asegura que La Ley de Dependencia ha sido una gran ayuda para este colectivo. Se muestra encantado y asegura que “quizás es el colectivo que ha salido mejor parado en esta ley, porque son enfermos dependientes desde el principio” En la Asociación todos están recibiendo ayudas, bien con una plaza en un centro especializado o con una prestación económica.

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