Ilusiones a medias

Nuria Garcés

Comienza el curso universitario y, un año más, lo hace en Huesca con mucha ilusión no exenta de un cierto sabor agridulce. La crisis, probablemente nos traiga más alumnos a las aulas que, desafortunadamente, abandonarán cuando las cosas vuelvan a ir mejor y tengan trabajo fácil a la vista. Además, la oferta del campus oscense, aun siendo interesante, dista mucho de ser la ideal. Triunfan los estudios relacionados con el ámbito de la medicina y la actividad física, así como los de maestro. Pero quedan plazas en otras licenciaturas o grados, siempre difíciles de llenar.

El nuevo espacio de Educación Superior obligó a un nuevo mapa de titulaciones, que contentó a muy pocos, y que hizo que los oscenses en su mayoría se sintieran menospreciados por las autoridades universitarias, que en un reparto artificial se llevaron los estudios de Logopedia a Teruel, como ya en su día se hizo con Bellas Artes. Y qué decir de Humanidades, para las que todavía se está buscando un recambio interesante.

Y, a pesar de algunos casos aislados en Medicina u Odontología, el campus de Huesca atrae principalmente a jóvenes altoaragoneses o de la comunidad. Parece que la oferta repetida en el resto del país es muy grande, o que no somos capaces de convencer a jóvenes de otras comunidades autónomas de las bondades de nuestro campus y nuestra ciudad.

Nos queda desear que el curso se desarrolle con normalidad, que todos los profesores estén contratados y en sus puestos desde el principio, algo que no siempre ocurre, y que los medios de que se ha dotado al campus sean los suficientes. A ver si, con todo ello, conseguimos que los chicos y chicas universitarios finalicen sus grados y acaben siendo unos buenos profesionales.

Comentarios