Sentencia firme de quince años de prisión por la muerte de su compañero de piso en Monzón

El Tribunal Superior de Justicia de Aragón ratificaba la condena de 15 años impuesta en la Audiencia Provincial de Huesca a José María Guerrero, acusado de dar muerte a botellazos a su compañero de piso Rosendo Ortiz, en la madrugada del día 2 de junio de 2007 en Monzón. Su abogado había presentado un recurso ante el Tribunal Superior al objeto de rebajar la condena de su defendido al entender que la causa del jurado no se ajustaba a la judicial, cuestión que no se conseguía por lo que la sentencia ya es firme.

El jurado popular encontraba culpable de asesinato a José María Guerrero Marqués y la Audiencia le impuso una pena de 15 años de prisión. A lo que la defensa recurría.

Concretamente, la defensa de Guerrero Marqués, estimaba que el jurado popular designó como "imprudente" el homicidio y no consideró que el imputado estuviera ebrio, así como que confesase el suceso. Además la defensa considera que la pena de 15 años es excesiva ya que el acusado confesó y el arma homicida no apareció por lo que de no haber sido por la confesión, podía haberse declarado inocente.

Sin embargo, el Ministerio Fiscal reiteraba que la sentencia dictada por el órgano oscense es "razonada y razonable porque es una realidad que había una persona durmiendo, momento en el que el imputado aprovechaba para pegarle tres golpes en el cráneo de forma brutal con una botella rompiéndoselo y provocándole la muerte en el acto".

Además, aseveraba que la petición de un descenso de la pena a 3 años y medio por parte de la defensa no se puede realizar porque se le aplicó la pena mínima "que se le podía poner porque por un delito así se consideran penas de cárcel de 15 a 17 años".

El Ministerio público recordaba que "no es un atenuante que confesara los hechos, sino una forma de ayudar a la mejora de la administración de justicia".

Por parte de la acusación, se manifestaba que la sentencia realizada por la Audiencia Provincial de Huesca "respeta escrupulosamente todas las normas" y ha ratificado lo anteriormente señalado por el Ministerio público.

Cabe recordar que los hechos ocurrieron entre las 2 y las 3 de la madrugada del sábado 2 de Junio de 2007 en el interior de una vivienda de Monzón. El acusado, de 48 años y vecino de Tárrega (Lérida), golpeaba con una botella en tres ocasiones a Rosendo Ortiz, vecino de Cervera (Lérida) causándole heridas en el cráneo que le produjeron la muerte "casi instantánea".

Los dos eran compañeros de trabajo y compartían piso de la empresa. Al parecer, el autor de los hechos tiró a un contenedor la botella que nunca se encontró.

En el momento del juicio en Huesca, la Fiscalía y acusación solicitaron una pena de 20 años de cárcel, aunque la Audiencia Provincial de Huesca lo condenó a 15 años y al pago de 67.925 euros para cada una de las cuatro hijas de la víctima.

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