Crefco discrepa de Iglesias sobre la conversión del Canfranc en alta velocidad

La Coordinadora para la reapertura del ferrocarril Canfranc-Olorón (Crefco) ha mostrado su malestar por las declaraciones realizadas por el presidente de la DGA, Marcelino Iglesias, vinculando la transformación del ferrocarril de Canfranc en línea de alta velocidad con la posibilidad de que se celebren los Juegos Olímpicos de Invierno en el Pirineo. Para Crefco resulta “indignante que quienes ocultaron la decisión del Ministerio de Fomento de paralizar la modernización de la línea en 2005, con la excusa de que se iba a hacer un nuevo trazado bajo la sierra Caballera, intenten ocultar ahora aquella falacia con otra, que aleja la mejora de la línea a 2022, año en el que, hipotéticamente, se celebrarían esos Juegos en Zaragoza, Huesca y Jaca”.

 

El Canfranc es “necesario ya, y su vocación no es la de ser una línea de alta velocidad que solo lleve viajeros durante los quince días que duraría la supuesta olimpiada, sino la de transportar mercancías entre la Plataforma Logística de Zaragoza y el norte de Europa, y ser alternativa a la carretera en el Pirineo, dados los problemas ambientales que supondría para el mismo un tráfico elevado de camiones. Por supuesto que, reabierto en su parte francesa y modernizado entre Zaragoza y Pau, el Canfranc serviría también para el transporte de viajeros, tanto de los que residen en el Pirineo como de los turistas que se desplazan hasta él”, señala CREFCO.

 

“Este doble uso y la primacía que, según confirman todos los estudios realizados, tendría el tráfico de mercancías, resulta incompatible con la alta velocidad. Eso, sin contar con el inaceptable impacto ambiental que una línea de esas características tendría en un espacio ecológico tan valioso y tan frágil como es el Pirineo. Por otra parte, resulta curioso que hablen ahora de alta velocidad quienes redujeron a menos de la mitad la inversión prevista para el tramo Caldearenas-Jaca, el único en el que se ha actuado en la línea en los últimos años además de la variante de Huesca, de forma que, terminada la obra, los trenes no han ganado ni un solo minuto”, prosigue CREFCO.

 

Crefco reitera que si “se quiere acortar el tiempo de viaje al Pirineo, lo que hay que hacer es reabrir el tramo Zuera-Turuñana, cerrado en 1971, que por si solo acortaría en una hora el viaje entre Zaragoza y el Pirineo. Tanto el estudio realizado en 2007 por el experto Jürg Suter (que actualmente trabaja para la Oficina Federal Suiza de los Transportes), como el más reciente de la consultora Ineco para el Consejo Económico y Social de Aragón (CESA) abogan por esta reapertura. Con ella, no solo se lograrían tiempos de viaje atractivos para los viajeros, sino que se aumentaría la capacidad de la línea para las mercancías. Y su coste sería menos de la décima parte de lo que costaría perforar el supuesto túnel de Sierra Caballera, cuestión que no es baladí en ningún momento, pero menos en tiempos de crisis económica”.

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