CHE estudiará los sedimentos del embalse de Sabiñánigo y los efectos del vertedero de residuos de Sardas

Estos trabajos, que se encuentran en su fase inicial, permiten conocer el estado real de las aguas y del lecho de este embalse hidroeléctrico y saber si han sido afectados por la presión industrial histórica en esta zona

Confederación Hidrográfica del Ebro ha iniciado los trabajos del proyecto para la caracterización medioambiental de los sedimentos en el embalse de Sabiñánigo. Esta actuación, que supondrá una inversión de 220.000 euros, la ha promovido el propio Organismo de Cuenca para conocer en profundidad si las aguas de este embalse hidroeléctrico, propiedad de Acciona, se han visto afectadas de alguna forma por la presión industrial histórica en la zona o también por el desbordamiento producido en abril de este año de la balsa de lixiviados del vertedero de Sardas.

A pesar de que este embalse no tiene tomas de abastecimiento ni riego, la Confederación Hidrográfica del Ebro quiere conocer el alcance de una posible afección por la presión del vertedero en los acuíferos del entorno, así como delimitar la naturaleza y el alcance de los posibles contaminantes presentes en los sedimentos. Se espera que para la próxima primavera se tengan las conclusiones de los primeros estudios que serán compartidas con el resto de administraciones implicadas.

Se tomarán hasta 180 muestras de sedimento y suelo con las que luego se realizará el trabajo de análisis en laboratorio y la caracterización ambiental de los compuestos.

El vertedero de Sardas fue sellado en los años 90 y contiene residuos urbanos de Sabiñánigo, además de residuos de la fabricación de lindano por Inquinosa .

En abril de este año, como consecuencia de las fuertes precipitaciones registradas en la zona, se desbordó la balsa que almacenaba los lixiviados procedentes de este antiguo vertedero. Esta situación es la que pudo afectar al embalse que ahora es objeto de estudio por su cercanía.

Con esta acción el Organismo colabora con el Gobierno de Aragón, competente en el control de los vertederos y de la contaminación de los suelos. Además, este estudio completa otras acciones de gran importancia que se están realizando en este tramo del Gállego donde históricamente se ha vivido una presión de vertidos industriales y donde conviven dos vertederos de residuos ya clausurados, el de Sardas y el de Bailín. Para la descontaminación de este último se está actuando gracias al convenio entre el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino y el Ejecutivo aragonés, al que el Gobierno de España destina 13 millones de euros.

Para la caracterización de sedimentos se realizarán trabajos de campo, que ya se han iniciado, trabajos de laboratorio y trabajos de gabinete, estos últimos para la caracterización medioambiental y para la obtención de conclusiones, que podrían estar a principios de la primavera de 2010.

Las labores de campo consisten principalmente en la ejecución de perforaciones en los suelos adyacentes y también en el propio embalse, en total 5 en tierra y 24 dentro del propio embalse. Además, se ampliarán los controles de la calidad de las aguas del embalse y de los acuíferos del entorno.

En total se actuará en una superficie de 117.100 m². Ya se han instalado piezómetros de control en los primeros cinco sondeos situados en el entorno del embalse, en concreto en los potenciales focos de contaminación entre la balsa de lixiviados y los emplazamientos industriales. Todos ellos alcanzan los dos metros por debajo del nivel freático.

Dentro del propio embalse se ejecutarán otros 24 sondeos. Los trabajos en el agua podrían iniciarse entre finales de octubre y principios de noviembre y consisten en perforaciones dentro del embalse para instalar testigos que extraigan muestras. Las obras se realizarán con una plataforma móvil y los sondeos alcanzarán los siete metros de profundidad.

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