STEA-HUSTE apuesta por un pacto por la educación en el que se incluyan todos los agentes sociales

El Sindicato de Trabajadores y Trabajadoras de la Enseñanza de Huesca ha propuesto, ante el pacto por la educación, “un acuerdo estatal que no se limite a un pacto político PP-PSOE”, sino que “intervengan todos los agentes sociales y que dé solución real a diferentes problemas que se están dando en materia educativa”. STEA-HUSTE hace diferentes propuestas relativas a la educación pública, el fracaso escolar, la calidad educativa, financiación, laicismo y el establecimiento de unos mínimos para todo el Estado.

En cuanto al primer punto, la ecuación pública, para el sindicato el “eje vertebrador de un pacto político y social en materia de educación debe ser la educación pública”, a través de la cual, afirman, los enormes beneficios individuales y sociales que comporta una educación de calidad llegan al conjunto de la ciudadanía, independientemente de su lugar de residencia, de sus creencias y de su nivel socioeconómico.

Para solucionar el fracaso escolar, STEA-HUSTE propone combatir el riesgo de exclusión social, atender las necesidades educativas de quienes tienen menos oportunidades, incidir en la detección temprana de las dificultades de aprendizaje y actuar poniendo los medios al alcance de todos los centros educativos que los demanden.

En lo referente a la calidad educativa, consideran desde esta organización que, para mejorarla, no hay que basarse solo en los idiomas y las nuevas tecnologías, sino también en instalaciones dignas, una reducción de las ratios y un método de aprendizaje adaptado a las exigencias derivadas de “la enorme diversidad del alumnado”.

Otra propuesta importante de este sindicato de trabajadores de la enseñanza es la financiación de la educación. Consideran que las inversiones en materia educativa deben aumentar hasta alcanzar el 7% del PIB pese a la crisis.

En cuanto a la religión, STEA-HUSTE apuesta por una enseñaza laica, ya que, afirman, “el Estado Español es un estado laico como así recoge la Constitución y por lo tanto la enseñanza religiosa no está en el currículum y debe impartirse fuera del horario lectivo”

La última propuesta de esta organización versa sobre unos mínimos comunes a todo el Estado, afirman que “deberían estar regulados de forma común aspectos como promoción, sistema de acceso o pruebas extraordinarias”.

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