Peña Guara sigue trabajando para que haya un después tras el accidente del Latok

Latok, expedición Peña Guara, Óscar Pérez, agosto

El club montañero oscense participaba en los pasados días en las Jornadas Montañeras de Arganzuela en Madrid en una mesa redonda con expertos en montaña como los alpinistas Jordi Tosas, Jonatan Larrañaga y Sebastián Álvaro en la que se abordó la problemática existente en algunos países para poder poner en marcha un operativo de rescate como sucedió el pasado verano en el Latok II donde falleció el montañero altoaragonés, Óscar Pérez. Peña Guara ha propuesto la posibilidad de crear un protocolo de actuación con estos países para agilizar los trámites y buscar una mayor rapidez en situaciones de este tipo.

En la mesa redonda participaron por Peña Guara el montañero, Álvaro Novellón, compañero de cordada de Óscar y el presidente y vicepresidente, Manolo Bara y Manolo Avellanas. Tras la explicación de lo sucedido por parte de Novellón, Tosas y Larrañaga contaron sus experiencias y asumieron el riesgo que cualquier alpinista corre y la responsabilidad que supone cuando uno se va a las grandes montañas y lo conscientes que son de ello, así como las familias.

Sebastián Álvaro explicó el duro trabajo de los trámites realizados en el operativo y Manolo Bara y Avellanas como se montó en 36 horas todo el dispositivo en Huesca para coordinar la operación, aunque finalmente no se pudo culminar con éxito por todos los condicionantes que hubo.

Manolo Bara explicada que Peña Guara seguirá luchando porque haya un después de todo lo ocurrido: “El objetivo es estudiar las posibilidades futuras de esas montañas, concretamente como son los ‘himalayas¡’de cara a que hubiera un problema como el que hemos vivido Peña Guara pues qué posibilidades hay desde el exterior a lo más importante que es acortar tiempos y poder montar un operativo de rescate para cualquier alpinista del mundo”.

Para el club oscense los reconocimientos por situaciones de estas no son nada agradables: “El decir que es un reconocimiento a nuestras labores no nos satisface para nada cuando lógicamente nuestro cuerpo y nuestro corazón está en otro lado. Lo que sí que las durezas de estas situaciones nos tiene que llevar a intentar que los esfuerzos realizados en un futuro valgan para algo. Todo el esfuerzo y el trabajo hecho entendemos que de cara al futuro tiene que servir para tener unos protocolos de actuación para que si vuelven a ocurrir sea más fácil romper barreras y salvar a un compañero con vida de una situación de éstas”.

Los primeros pasos se están dando, como reconocía Manolo Bara: “Si no se ponen en marcha mesas técnicas correspondientes con los especialistas de estos temas, eso es como cuando se dice el no ya lo tengo, vamos a buscar el sí. Ese el tema, sabemos las dificultades que hay porque cada país tiene su problemática, su sistema de gestión, su administración, su forma de actuar y sus culturas, entonces eso es muy difícil, pero hay un tema en el mundo y es que todas estas barreras las salva rápidamente y es la economía, los intereses, las ventas y los circuitos profesionales. A lo mejor tenemos que ir a trabajar a que en algunos países lo tenga que controlar el Gobierno o lo tenga que controlar quien se está beneficiando en primer lugar del acceso a las montañas como pueden ser las agencias profesionales, esos mini comités y gobiernos que hay en las zonas. El campo es muy amplio y nuestra obligación es intentarlo” concluía Bara.

Curiosamente este fin de semana se ha producido una situación similar al encontrarse sin vida al montañero, Tomas Humar, en el Langtang Lirung de 7.227 metros de altura en Nepal. Humar sufrió un accidente en el que se fracturó la espalda y una pierna y tras dar aviso se montó un operativo de rescate que lo encontró muerto. El esloveno tenía 40 años y era un destacado alpinista que pasó por Huesca hace unos años.

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