El trasvase a los cuatro municipios de Lérida en manos de la ministra

Ley de Desarrollo Sostenible , Elena Espinosa

La Junta de Gobierno de la Confederación Hidrográfica del Ebro ha tratado el trasvase de aguas del sistema Segarra-Garrigues, en la cueca del Ebro, a cuatro municipios leridanos. Los usuarios de la cuenca han mostrado su malestar por la urgencia en la tramitación de esta autorización, mientras que el Consejero de Medio Ambiente aragonés, Alfredo Boné, ha insistido en su oposición al trasvase planteado. La Junta, en todo caso, deja en manos del Ministerio de Medio Ambiente, Rural y Marino la decisión final sobre este trasvase intercuencas al tratarse de una transferencia de menos de 1 hectómetro cúbico

Los miembros de la Junta han trasladado sus consideraciones sobre este tema, hecho que se transmitirá al Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, que es quien deberá resolver sobre la autorización para incluir estos municipios en el proyecto general de abastecimiento de agua de boca desde el Canal Segarra-Garrigues.

La Confederación Hidrográfica es la encargada de recabar la opinión de los miembros de su Junta de Gobierno y darle traslado a la Dirección General del Agua.

Los usuarios, representados por la Federación de Regantes, han mostrado su sorpresa por la urgencia en tramitar esta solicitud, la cual, consideran, debería haberse enmarcado en el proceso de planificación global.

Además, hay una cierta desconfianza en estos usuarios porque comprueban cómo, dependiendo de la comunidad autónoma de la que proceden las solicitudes estas son tramitadas con un ritmo u otro.

Se da la circunstancia de que tres de los municipios beneficiados tienen su núcleo urbano fuera de la Cuenca del Ebro (aunque parte de su territorio pertenece a la Cuenca) y otro tiene su núcleo urbano compartido entre la Cuenca del Ebro y las Cuencas Internas de Cataluña. Este hecho define la toma de aguas desde el Canal Segarra-Garrigues como una transferencia intercuencas, aunque inferior a 1 hm3/año, con lo que está amparado por la Ley del Plan Hidrológico Nacional, en su artículo 14.

El Segarra-Garrigues, que está ejecutando el Ministerio a través de AcuaEbro, tiene como objetivo la transformación en regadío de 70.150 hectáreas en Lleida y la mejora de los sistemas de abastecimiento en las comarcas de La Segarra, L´Urgell, La Conca del Barberá y La Noia.

En la Junta de Gobierno en la que se trataba esta cuestión también se repasaban los hitos de esta campaña. Entre ellos, el efecto inversor del Plan de Estímulo de la Economía y el Empleo del Gobierno de España en toda la Cuenca que supone una inyección de hasta 46.939.400 euros en obras que se han impulsado en 2009. Además, las acciones del denominado Plan E se han unido a los impulsos que han recibido importantes proyectos hidráulicos en las Comunidades Autónomas de la Cuenca.

Entre las actuaciones que han recibido un mayor empuje a través del Plan, se encuentran las de recuperación y restauración de cauces en todo el territorio. En 2009 se han destinado más de 23.750.000 euros a este tipo de acciones en cauces y riberas, restauración forestal, labores en humedales o proyectos para minimizar los efectos de las avenidas.

A esta cifra se suman otros 5.000.000 de euros en trabajos para construir o mejorar estaciones de aforo para el control de caudales. Además, junto con acciones directas en los ríos, dentro del Plan E en la Cuenca se han incluido trabajos en infraestructuras, como la construcción del nuevo desagüe del tramo final de la acequia de Pinyana, en Lleida (808.948 euros); el abastecimiento de agua a Pallaruelo de Monegros, en Huesca (827.375 euros); la impermeabilización mediante inyecciones en varios tramos del Canal Imperial de Aragón, en Zaragoza y Navarra (1.126.490 euros) o la estabilización de la ladera izquierda del embalse de Enciso, en La Rioja.

Respecto a acciones fuera del Plan E también se han presentado ante la Junta los avances en los proyectos de medidas paliativas de los efectos de las avenidas en los núcleos urbanos del tramo medio. En concreto, la Confederación ha impulsado cuatro zonas de inundabilidad controlada (en Novillas, Pradilla y dos en Pina de Ebro, todas en Zaragoza) y se están estudiando otras 19 más, repartidas entre La Rioja, Navarra y Aragón. A esto se une el desarrollo de proyectos para la creación de cauces de alivio, la tramitación de limpiezas en cauce y otras medidas consensuadas para mejorar la protección de las zonas habitadas.

Además, se han incluido en el resumen de acciones las desarrolladas un año más a través del Plan de Choque contra el mejillón cebra en la Cuenca del Ebro, gracias al cual la Confederación está colaborando incluso fuera de sus competencias con las Comunidades Autónomas.

En el apartado de infraestructuras hidráulicas, se ha destacado que 2009 ha sido de lanzamiento para importantes obras en distintas Comunidades. En el caso de La Rioja, se ha referido el avance de las obras en las presas de Arroyo Regajo, Enciso y Soto Terroba, las tres en ejecución.

Por su parte, en Navarra, este año se ha impulsado en su totalidad la primera fase del Canal de Navarra y se han adjudicado recientemente las obras para la construcción de las presas de cola de Itoiz. En Cantabria se están ejecutando las obras del nuevo puente de Orzales, así como las actuaciones para la mejora del saneamiento de las localidades de Valderredible.

En Lleida, se ha concluido la nueva toma intermedia en el embalse de Oliana, y se ha adjudicado la presa de L´Albagès, dentro del proyecto del sistema Segarra-Garrigues. Y en Aragón, este año ha sido el del impulso a los expedientes de Información Pública del modificado para el recrecimiento del embalse de Yesa (río Aragón), obras en las que el ritmo inversor sigue superando el millón de euros mensual y el del anteproyecto del embalse de Biscarrués (río Gállego).

También, como es conocido, se está desarrollando la puesta en carga (o llenado en pruebas) del embalse de La Loteta; se han adjudicado las obras para la construcción del embalse de Valdepatao y se han avanzado los proyectos de las balsas laterales del sistema de Riegos del Alto Aragón; también los anteproyectos de las balsas laterales de Val de Beltrán y Val de Figuera, en el Matarraña y se ha licitado el embalse de Las Parras, todas estas, obras recogidas en el Pacto del Agua de Aragón.

Además de este resumen, la Junta ha recibido información del ya concluido año hidrológico 2008-2009, que terminó con normalidad en todos los sistemas . Por el momento no han realizado previsiones sobre el desarrollo del nuevo año, a espera de conocer la meteorología y el nivel de pluviometría durante el otoño e invierno y la acumulación de reservas nivales en las cabeceras de los principales afluentes.

Por último en el resumen general se ha hecho referencia al proceso de planificación hidrológica. La Confederación Hidrográfica del Ebro está ya concluyendo el borrador de la parte normativa del nuevo Plan Hidrológico de la Demarcación del Ebro y está realizando una nueva ronda de reuniones con usuarios y Comunidades Autónomas para mantenerles informados sobre las líneas de trabajo.

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