Recogidas más de 1.200 unidades de sangre de cordón umbilical desde la puesta en marcha en 2006

Aragón puso en marcha su Programa de Donación de Sangre de Cordón Umbilical en mayo de 2006. Desde entonces ha recogido más de 1.200 unidades de las que se han validado, por el momento, más de 400, habiéndose utilizado 8 de estas unidades para programas de transplante, y existiendo reservadas otras 11 unidades para realizar trasplantes en las próximas semanas.

En el programa aragonés participan las unidades de Maternidad del Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa y del Hospital Universitario Miguel Servet, e implica la colaboración multidisciplinar de obstetras, matronas, hematólogos y técnicos de laboratorio.

Además, la comunidad autónoma aragonesa participa desde sus inicios, en 2008, en el programa de donación de sangre de cordón umbilical Concordia , un proyecto interautonómico de colaboración para mejorar la eficacia de los programas autonómicos de donación de sangre de cordón umbilical.

Este programa ha sido el primero en el mundo que aglutina distintos sistemas públicos de salud y un único banco de cordón umbilical situado en Barcelona-, con el objetivo de aunar esfuerzos y trabajar coordinadamente entre las maternidades y los distintos especialistas implicados, compartiendo los recursos materiales y humanos así como los conocimientos científicos. Los primeros meses han dado unos resultados valorados como positivos. Entre octubre de 2008 y septiembre de 2009 se enviaron bajo este programa 128 unidades para trasplante a hospitales nacionales e internacionales. El segundo banco de cordón europeo envió, en este mismo periodo, 114 unidades.

El trasplante de sangre de cordón umbilical está indicado en pacientes compatibles con el donante para el tratamiento de enfermedades malignas como las leucemias y síndromes mieloproliferativos, así como en casos de aplasia medular, inmunodeficiencias, talasemia y anemia drepanocítica, y en patologías genéticas como las mucopolisacaridosis, leucodistrofias y otras metabolopatías.

Hasta finales de los años ochenta sólo se llevaban a cabo trasplantes de médula ósea tras punción de la médula ósea del donante. Es a partir de 1988 cuando se valida la capacidad de las células madre procedentes de cordón umbilical para regenerar la médula ósea y ayudar a combatir determinadas enfermedades.

La eficacia terapéutica de la sangre de cordón (SCU) para trasplante de médula ósea es similar a la de progenitores hemopoyéticos obtenidas por punción y aspiración de la médula ósea y la realizada por aféresis de la sangre periférica. Esta última técnica, que se inicia en los noventa, consiste en la estimulación de la médula ósea del donante mediante la administración de fármacos para movilizar y para facilitar la liberación de células madre al torrente sanguíneo, que posteriormente se extraerán del donante mediante una simple extracción de sangre periférica.

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