Ibercaja colabora en la restauración de la Iglesia de San Vicente El Real

La Compañía, sept 09

La Obra Social y Cultural de Ibercaja colabora con el Obispado de Huesca en la restauración de la Iglesia de San Vicente El Real. La entidad de ahorro aportará 60.000 euros a este proyecto para acometer reformas y mejoras en cubierta, fachadas e interiores del edificio.

Este es el resultado del convenio firmado en la dirección provincial de Ibercaja, por Nicolás López Congosto, vicario general del Obispado de la diócesis de Huesca; y José Luis Novellón Santolaria, director provincial de Ibercaja en Huesca.

                                            

El templo de San Vicente Mártir es un edificio emblemático situado en el Coso Alto, en pleno centro de la ciudad.  La aportación económica que realiza la entidad se ha destinado a la rehabilitación del edificio. La parte que peor se encuentra de la Iglesia es la cubierta que está en muy malas condiciones, lo más importante es que con esta ayuda se van a quitar las goteras del tejado para salvar la cubierta. Con el resto de la aportación se van a sufragar otras intervenciones que se han ido realizando anteriormente, por necesidad. La fachada del templo estaba regular, con algunas piedras que se movían, y ya se habían caído trozos a la calle, debido a la acción de cuatro higueras que habían aparecido en ella. Para solucionar este deterioro se han  cambiado diversas piedras de las dos cornisas y se ha realizado la limpieza de todo ello.

En la parte del tejado que cubre la capilla de San Francisco Javier se han reparado las goteras y cambiado las vigas que sufrían un gran desgaste, también se ha pintado el crucero que presentaba un gran deterioro debido a la acción de la humedad, y se ha arreglado y pintado la capilla, dejándola muy acogedora y agradable. Además, se ha colocado una rampa dentro de la Iglesia, que sirve para comunicarla con la capilla, para facilitar la accesibilidad de la gente mayor o discapacitada  a todos los sitios.

La Iglesia pertenece al barroco del siglo XVIII y está construida sobre otra del siglo XIV. Según la tradición, está situado en  el lugar donde nació el diácono San Vicente Mártir. A mediados del siglo XIV la Orden del Santo Sepulcro de Calatayud construyó una iglesia dedicada a San Vicente y al Santo Sepulcro. Cuando llegaron los jesuitas a Huesca en 1605 el obispo les ofreció la Iglesia. En 1730 fue derruida y en su lugar se construyó la actual que fue financiada por el catedrático de la universidad y canónigo de la catedral D. Vicente Castilla. Fue inaugurada el 21 de enero de 1746. Su arquitecto fue  el oscense José Sofí.

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