La crisis ha aumentado las necesidades sociales este año

En el año que entra se continuará trabajando para que la atención social en la provincia altoaragonesa evolucione y amplíe su cobertura. Diferentes ámbitos como el de la pobreza, las discapacidades, con toda la variedad que eso conlleva, o el de los menores, o también la inmigración y la mujer son algunos de los ámbitos en los que se centran las acciones de organismos con o sin ánimo de lucro, y del Gobierno de Aragón como principal proveedor de financiación.

Decenas de asociaciones, y entidades de diversos ámbitos trabajan para cubrir las necesidades sociales de nuestra sociedad. Unas necesidades, que en el año 2009 han sufrido un importante repunte debido a la crisis financiera por la que han pasado. Aumento en las peticiones de alimentos, trabajo y vivienda son algunos de los problemas con los que se han encontrado las entidades sociales que apoyan a los más desfavorecidos.

En otro orden de cosas, el año 2010 será el de la puesta en marcha de la Ley de Servicios Sociales, que se aprobó en junio de 2009 y tiene hasta ese mismo es del año 2010 para elaborar un catálogo detallado de los servicios y prestaciones que el Gobierno Autónomo deberá suministrar a los aragoneses que lo necesiten. Algunos de forma obligatoria (principal novedad de esta ley), y algunos que dependerán de las posibilidades económicas del Ejecutivo. La Ley de Autonomía Personal y Dependencia, es otra de las normas que afectan directamente al funcionamiento de los servicios sociales, y en el año 2010 está previsto que acabe de cubrir a todos las personas dependientes con grado II.

Respecto a las infraestructuras pendientes, está previsto que la residencia para personas mayores y discapacidad severa de Atades se abra a principios de 2010. Algo más tardará la ampliación del centro de Aspace Huesca, que trabaja para la Atención de Personas con Parálisis Cerebral y que se espera en el próximo año ya amplíe 10 nuevas plazas de residencia continuada.

Otro proyecto que deberá esclarecerse el próximo año es el deluso de la antigua residencia Lorenzo Loste de Huesca para un centro de acogida para menores extranjeros. Sigue la intención del Departamento de Servicios Sociales, pero los trámites de tutela de los menores han frenado la puesta en marcha de este centro.

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