Sabiñánigo y la Asociación Auturia rinden homenaje a los pueblos deshabitados del Alto Gállego

Un proyecto de la Asociación Auturia de Puente Sardas en Sabiñánigo llega a ser realidad con la firma este viernes de un convenio con el Ayuntamiento serrablés, por el que se va a rendir homenaje a los vecinos de la ciudad procedentes de los pueblos deshabitados de la Comarca del Alto Gállego. Mediante este convenio, la Asociación, con sede en Sabiñánigo, cede al municipio dos mesas de interpretación y 60 losas con los nombres tallados de todos los núcleos de la comarca que quedaron deshabitados durante el siglo XX.

Todos estos materiales, realizados gracias a una subvención del Gobierno de Aragón, formarán parte de los nuevos “Jardines de Nuestros Pueblos”, un espacio público ubicado en el Puente Sardas, y que ha sido habilitado por el Ayuntamiento de Sabiñánigo. Con esta iniciativa, se rinde homenaje tanto a los antiguos vecinos de estos núcleos como a todos quienes colaboran en su recuperación y en mantener viva su memoria.

Este espacio peatonal será inaugurado este sábado día 10 de abril por el consejero de Medio Ambiente, Alfredo Boné, y el alcalde de Sabiñánigo, Jesús Lasierra. El acto tendrá lugar a las 12 horas, e incluirá una actuación del Grupo Folclórico Santiago y el reparto de torta, refrescos y vino rancio.

El conjunto incluye, además de estos elementos, una hexafolia de piedra -dibujo que recrea una flor de seis pétalos, construida con cantos rodados, y que tiene un simbolismo protector en el Pirineo-. Esta hexafolia ha sido realizada por Amara Carvajal y sufragada por el Consistorio serrablés, mientras que las losas han sido talladas por Teresa Pueyo. El trabajo técnico ha sido realizado por Pirineum Multimedia. En su ejecución ha participado activamente el Ayuntamiento de Sabiñánigo, a través de su Concejalía de Cultura. Las obras han sido acometidas por las brigadas municipales.

En las mesas de interpretación se encuentra un mapa con información sobre estos núcleos, mediante referencias históricas –como las del Diccionario de Madoz-, e incluye textos e ilustraciones de escritores y dibujantes que han tratado en las últimas décadas sobre los pueblos deshabitados, tales como Julio Llamazares, Julio Gavín, Roberto L’Hotellerie, Enrique Satué, José Luis Acín, Severino Pallaruelo, Ricardo Mur o José María Satué, entre muchos otros.

La idea de dedicar un espacio público en memoria de los pueblos deshabitados surgió a raíz de un trabajo previo elaborado por la Asociación Auturia, que proponía a la Diócesis de Jaca habilitar la antigua iglesia del Puente Sardas como centro de interpretación de los pueblos deshabitados de Aragón, dado que este antiguo templo fue construido, en buena parte, mediante la colaboración de vecinos llegados a Sabiñánigo a mediados del siglo XX, procedentes de núcleos de la comarca que quedaban deshabitados por diversas circunstancias.

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