El Parkinson es más frecuente en zonas rurales

El Parkinson es una enfermedad que no tiene cura, pero se ha avanzado mucho en la calidad de vida de quienes padecen esta enfermedad. La ciencia no ha encontrado las causas que la provocan, pero sí se ha observado que en zonas rurales la tasa de incidencia de Parkinson es mayor.

El Parkinson es una enfermedad crónica y degenerativa del sistema nervioso, y provoca síntomas como temblor en las manos, paso lento, mala percepción de olores, dificultades para escribir o dificultades para hablar. Sólo se conoce la causa de la enfermedad en un 10%, que es hereditaria, pero el resto es una incógnita. De todas formas se avanza en el tratamiento.

Se estima que cada año se producen 200 nuevos casos de Parkinson en Aragón, y que son unos 3.000 los ciudadanos aragoneses que la padecen. Uno de los problemas más grandes de esta enfermedad es el alto porcentaje de pacientes sin diagnosticar o diagnosticados en una fase avanzada de la enfermedad. El Día mundial del Parkinson que se celebra el 11 de abril incide en la importancia de una detección precoz e intentar que la sociedad conozca más sobre la enfermedad.  

El Parkinson no sólo afecta a personas mayores como normalmente se piensa. Además cuanto antes se diagnostique y comience el tratamiento, antes se podrán controlar los síntomas.

 

Al tratarse de una enfermedad desconocida, tiene mucha importancia dar a conocer cuáles son sus primeros síntomas. Según los últimos estudios, hay un tiempo clave de espera, que se establece en 12-13 meses, entre la aparición de esos primeros síntomas y la decisión del paciente de visitar al médico, cuando está demostrado que un diagnóstico y tratamiento precoz del Parkinson es clave para que los afectados puedan mejorar su calidad de vida y, de esta forma, beneficiar también al bienestar de su familia.

 

En cuanto a esa sintomatología inicial, los profesionales explican que el afectado tiene con relativa frecuencia una sensación de fatiga, ya que cualquier tipo de movimiento le produce una sudoración excesiva y dolores en las articulaciones que llevan a pensar que sufre un proceso reumático. En ocasiones, pueden aparecer temblores en las extremidades superiores, siendo característico del Parkinson los temblores en estado de reposo.

 

Otros síntomas son determinados temblores en las manos, paso lento, percepción mala de los olores y dificultades para escribir (utilizando una letra cada vez más pequeña y más difícil de entender) y/o para hablar (con mala vocalización, dolor de las articulaciones, sudoración fuerte o saliva excesiva).

 

La enfermedad afecta al 0,25% del total de la población y al 0,50% de las personas mayores de 40 años. Es más frecuente en los hombres que en las mujeres (1,25% frente al 1% de las mujeres). En España se calcula que hay cerca de 120.000 pacientes.

 

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