Una guía con recomendaciones para tratar a personas con trastorno mental grave

Mostrar recomendaciones basadas en la evidencia sobre la efectividad de las diferentes intervenciones psicosociales, tanto terapéuticas como rehabilitadoras, en las personas que sufren trastorno mental grave y, de esta manera, mejorar la atención de este colectivo y sus familias, es el objetivo de la guía de práctica clínica elaborada por el Instituto de Ciencias de la Salud.

Con esta herramienta, se pretende facilitar la toma de decisiones a los profesionales sanitarios y pacientes, equipos de salud mental, programas rehabilitadores, residenciales y dispositivos comunitarios, teniendo en cuenta que los tratamientos que requieren este tipo de pacientes son integrales y coordinados entre diferentes niveles asistenciales.

El término trastorno mental grave hace referencia a un constructo teórico que aglutina una serie de condiciones clínicas, con un cierto grado de cronicidad y altos niveles de discapacidad en el funcionamiento social, familiar y laboral de la persona afectada. Esto implica que la atención a las personas que sufren trastorno mental grave requiera la integración de distintos niveles de atención y diferentes tipos de intervención, así como de las diversas intervenciones psicofarmacológicas y psicosociales en una red de salud mental en el que están implicados equipos interdisciplinares.

La guía de práctica clínica de intervenciones psicosociales en el trastorno mental grave ha sido elaborada por el Instituto de Ciencias de la Salud (ICS) con la participación de profesionales de diferentes ámbitos socio-sanitarios, sociedades científicas a las que pertenecen y la colaboración de los familiares y pacientes representados a través de Federación de Asociaciones Aragonesas Pro Salud Mental (FEAFES).

El documento se enmarca dentro del proyecto GuíaSalud, una iniciativa a nivel nacional coordinada por el ICS que tiene por misión potenciar la oferta de recursos, servicios y productos basados en la evidencia científica para apoyar la toma de decisión de los profesionales y de los pacientes en el Sistema Nacional de Salud, así como impulsar la creación de redes de colaboradores y la cooperación entre entidades relacionadas con las guías de práctica clínica. En este marco, las guías de práctica clínica son instrumentos elaborados para facilitar la toma de decisiones tanto de profesionales sanitarios como de pacientes, y se dirigen a mejorar los resultados de salud de la población, la calidad de las decisiones clínicas y la eficiencia global del Sistema Sanitario.

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