Las enfermedades cardiovasculares suman posiciones en los problemas de salud femeninos

El Programa Aragonés Mujer y Corazón (PAMYC) es un proyecto que un grupo de cardiólogos y médicos de Atención Primaria pusieron en macha en 2008 ante la escasa sensibilización que los especialistas estaban detectando tanto desde la propia profesión como de la sociedad en general y de las propias mujeres sobre la importancia de las enfermedades cardiovasculares como principal problema de salud en el género femenino, ya que las mujeres mueren 11 veces más por esta causa que por cáncer de mama, y roba muchos años de vida saludable.

Hay factores de riesgo que el día a día no puede evitar, como la edad o los antecedentes familiares, pero hay otros que sí se pueden prevenir, como son la hipertensión arterial, el colesterol elevado, la diabetes, la obesidad, el consumo de tabaco y la inactividad física. Por ello, para prevenir las enfermedades cardiovasculares es importante controlar estos factores de riesgo a través de revisiones periódicas, evitando hábitos tóxicos y llevando una dieta equilibrada y una vida físicamente activa en la que se incluya el ejercicio físico. En este sentido, las recomendaciones van en la línea de hacer actividades aeróbicas, que aceleran el ritmo cardiaco y la respiración y mejoran el estado del corazón y los pulmones, con una intensidad moderada, de 3 a 5 días por semana y con una duración entre 30 y 60 minutos, precedido y seguido de calentamiento y estiramiento.

Los datos del estudio citado al inicio indicaron que sólo un 5% de las mujeres las identifica como un problema de salud importante mientras que sólo un 15,3% las reconoce como la primera causa de muerte; la mayoría (72%) considera el cáncer como el mayor causante de fallecimientos.

Este trabajo, que arrancó con esta encuesta poblacional y prosiguió con una importante labor de concienciación entre las propias mujeres, ha tenido en dos líneas de actuación. De un lado, la sensibilización y difusión de evidencia científica y de guías de práctica clínica entre los profesionales sanitarios que permitan tratar a hombres y mujeres según sus necesidades teniendo en cuenta las distintas formas de enfermar. De otro, el trabajo con las mujeres en el conocimiento de la enfermedad, ya que éste optimiza la capacidad de mejorar la salud y permite participar de forma activa en las actuaciones que repercuten sobre la misma.

Concretamente, en este campo los objetivos han sido mejorar la identificación de los síntomas ante un ataque cardiaco, difundir las actuaciones urgentes que se deben derivar en caso de tener síntomas y prevenir a través del conocimiento de los factores de riesgo y del fomento de los hábitos de vida saludable.

En los próximos meses se va a continuar con las charlas y talleres y, además, se van a realizar encuestas de evaluación a los profesionales y se va a desarrollar una web informativa para población en general.

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