El sector primario mantiene vivos los pueblos de la Ribagorza

La Ribagorza es una comarca en la que los cereales (cebada y trigo) son los productos que más se producen. En estos momentos, y según nos cuentan los agricultores, el presente está muy mal y en el futuro no quieren ni pensar. El mayor problema que ven a día de hoy es que “las cosas no valen lo que tiene que valer”.

En estos momentos, las explotaciones las trabajan sus propietarios, son muy pocos los que tienen empleados. Lorenzo Ferrer, agricultor de la zona, nos cuenta que con menos de 100 hectáreas es muy complicado vivir sólo de la agricultura. Esto hace que en muchas ocasiones se combine la agricultura con la ganadería. Otra forma de ganar un sobresueldo es hacer trabajos a terceros. A día de hoy, a no ser que tengas mucho terreno, apenas sale rentable tener una cosechadora, así pues, quienes poseen una, la alquilan.

Respecto a proyectos y obras, José Luis Turán, de la sociedad EXPODUSA, dedicada a trabajar tierras y hacer servicios a terceros, declara que en estos momentos, la cosa no está para plantearse grandes inversiones, por lo que los nuevos proyectos y obras como concentraciones y regadíos, se están dejando de lado.

El futuro, cuentan, no está muy claro. Miran hacia otros países con grandes explotaciones donde se trabajan 60 horas, ven cómo los más jóvenes optan por otros oficios y se quejan de las bajadas de los precios.

Estos problemas con la agricultura conllevan, en la Rigaborza, a la despoblación de los pueblos más pequeños en los que siempre se ha vivido de la tierra para trasladarse a núcleos más grandes como Graus, Benabarre o Benasque.

A pesar de ello, muchos de los agricultores ribagorzanos celebrarán, este sábado, la fiesta de San Isidro. Municipios como Capella, Castigaleu, Graus, La Puebla de Fantova o Panillo festejarán con misas, orquestas o bendiciones de tractores, el día del santo.

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