Fin de semana de Nabatas en Laspuña-Aínsa

nabatas

Los actos de este descenso anual, que este año cumple su 26 aniversario, comenzarán este sábado 22 de mayo con el aguado de las Nabatas, la cena nabatera en Laspuña y las actuaciones de Peter Plan y del grupo Los Nabata. Este domingo tendrá lugar el tradicional descenso de nabatas que parte de la localidad de Laspuña y recorrerá el río Cinca hasta llegar a Aínsa. En primer lugar será la misa, seguidamente el almuerzo y el descenso. Asistirá la consejera de Educación, Cultura y Deporte, María Victoria Broto, y también el presidente de la Diputación Provincial de Huesca, Antonio Cosculluela.

Programa

Sábado 22 de Mayo

9:30 Construcción final de las Nabatas

16:00 Aguado de las Nabatas

21:00 Cena Popular

23:30 Actuación de Peter Plan

01:00 Sesión de Baile con LOS NABATA y Disco Móvil

Domingo 23 de Mayo

9:30 Misa Nabatera en la Placha.

10:00 Almuerzo popular gratuito

11:00 Salida de Nabatas desde Laspuña hasta l'Ainsa

Laspuña, como indica Redaragón es un pequeño pueblo que se encuentra en un montículo a las faldas de la Peña Montañesa, y en la actualidad se celebra el tercer fin de semana de mayo una fiesta que conmemora un oficio tradicional que ya se ha perdido que tuvo mucha importancia para el desarrollo de ese lugar. Un oficio en pleno contacto con la naturaleza, en un tiempo que ésta debía ser cuidada, ya que la existencia del hombre dependía directamente de su simbiosis con el ecosistema.

Nabatas es el nombre que reciben en Aragón las almadías, un medio de transporte fluvial de madera. Antiguamente, cuando llovía y nevaba más y bajaba mucha más agua por los cauces, todos los ríos pirenaicos estaban surcados por estas nabatas en las temporadas de crecida para el transporte de los árboles, cortados en los bosques, que se unían mediante ataduras para formar balsas de una quincena de troncos adosados. Se agrupaban hasta cuatro de estas balsas y eran gobernadas en su conjunto por dos hombres que manejaban largas pértigas, dispuestos uno en la balsa de cabeza y otro en la última.

En la actualidad en esta fiesta se prepara la nabata de la misma manera que se ha hecho tradicionalmente y se desciende hasta la cercana localidad de L'Aínsa, capital de la comarca del Sobrarbe.

Antiguamente, con estas nabatas llegaban hasta el Ebro en Zaragoza y podían llegar hasta Tortosa y el Mediterráneo, dejando la madera en las ciudades y pueblos de las riberas del río. La construcción de embalses que cortan el curso de los ríos y la proliferación y mejora de las carreteras han terminado con este medio de transporte y con la ocupación estacional de los nabateros.

Eran famosos los nabateros sobre todo en el río Cinca, donde existían dichos relativos a la dureza y a las condiciones penosas de este oficio: Zinca traidora, que as piedras amuestras y a os ombres afogas (Cinca traidor, que las piedras enseñas y a los hombres ahogas).

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