Los vehículos abandonados en talleres se desguazarán si no se retiran en un mes

Taller, coches, mecánica

Los talleres podrán desde este martes, coincidiendo con la entrada en vigor de la nueva Ley de Seguridad Vial, como los vehículos abandonados en sus instalaciones se retiran de manera inmediata al desguace si el propietario no retira su automóvil y abona la factura correspondiente en el plazo de un mes desde que se produzca la notificación de la Jefatura Provincial de Tráfico. Además, en caso de que el dueño no abone la reparación, el taller tendrá derecho a desmontar o recuperar todas las piezas o repuestos que haya incorporado durante el proceso de reparación, lo que le ayudará a paliar o reducir los costes originados.

Los talleres pierden más de 100 millones de euros al año por el abandono indiscriminado de vehículos en sus instalaciones, según datos de la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor, Reparación y Recambios (GANVAM). En el último año, cerca de 60.000 vehículos fueron "condenados al olvido" por sus propietarios tras su reparación o todavía pendiente de ella. Estos vehículos se abandonan en las instalaciones por un tiempo medio de unos tres meses que en ocasiones puede sobrepasar incluso los cuatro años.

Ganvam, que representa a más 5.000 empresas de la reparación y mantenimiento, explica que si bien el abandono de los vehículos en los talleres es un problema "crónico" del sector, en este último año se ha visto acentuado por la crisis económica ya que cada vez son más los usuarios que no pueden hacer frente a su factura del taller o que sencillamente no encuentran rentable la reparación de sus viejos automóviles.

Y es que el retrato robot de estos automóviles se corresponde en el 90% de los casos con vehículos "mileuristas", con un precio en torno a los 1.000 euros y una edad comprendida entre los ocho y diez años. El importe medio de la reparación de estos vehículos ronda los 1.200 euros y supera muchas veces su valor de mercado, por lo que, rara vez suele compensar al usuario su arreglo.

Hasta la fecha, el taller era depositario de los vehículos que entregan los clientes y, como tal, tenía el deber de guardia y custodia, lo cual dificultaba que pudiera desprenderse de ellos transcurrido un periodo prudencial de tiempo. Por este motivo, los talleres optaban por mantener los vehículos en sus instalaciones por tiempo indefinido con los "sobrecostes" que esto supone si se consideran los gastos de estacionamiento (unos 58 millones anuales) y reparación no abonados (unos 42 millones anuales).

Las medidas que venían aplicando los talleres para la retirada de estos coches eran demasiado "complicadas" o "poco efectivas", a través de la apertura de un procedimiento judicial para solicitar la subasta del vehículo cuando el importe de la factura es muy elevado o, directamente, el estacionamiento del automóvil en un aparcamiento o vía pública previa comunicación al propietario.

Comentarios