Los equipos navarros parten como favoritos en el XIII Torneo de Fútbol Base de la Peña Edelweiss

La participación del equipo francés de Billere y la asistencia de los mejores clubes navarros son el principal aliciente del XIII Torneo de Fútbol Base de la Peña Edelweiss de Sabiñánigo, que este fin de semana acoge los encuentros correspondientes a las categorías infantil y alevín. Otro de los atractivos de esta competición es comprobar el nivel de juego de los dos equipos serrableses: la Peña Edelweiss y el Atlético Sabiñánigo, que este año han culminado una buena campaña.

Todos los combinados que van a participar en este torneo ya han confirmado su asistencia. De ahí, que los esfuerzos de la organización se centren en este momento en volver a marcar los campos donde se van a desarrollar los encuentros. Los partidos clasificatorios de ambas categorías se van a celebrar el sábado 5 de junio, mientras que el domingo se disputarán los correspondientes al tercer y cuarto puesto, las semifinales y la final.

El torneo, que no tiene carácter competitivo, persigue promover en los chavales participantes hábitos saludables, tanto desde el punto de vista deportivo como personal. Como indica Alfredo Urieta, uno de los organizadores de la competición, “estos eventos deportivos tienen como primer objetivo: hacer personas más que futbolistas. Se trata de que los participantes adquieran valores, como el respeto y el compañerismo, y establezcan relaciones de amistad con los jugadores de los otros equipos”.

Aunque el principal cometido del torneo no es descubrir nuevos talentos, esta competición ha permitido comprobar el gran nivel de las categorías inferiores. “En los benjamines de la Peña Edelweiss, destaca Rafa Tresaco, que este año probará con el Barcelona. Ahora bien, no es el único jugador que apunta maneras. Hay tres o cuatro chavales con una gran proyección”.

Respecto a los cambios organizativos de esta edición, Urieta considera que han sido un acierto a tenor de la buena acogida que tenían entre los equipos participantes en la primera jornada, disputada el fin de semana anterior. “Por primera vez, este año hemos sustituido la comida en Pirenarium por un pic-nic en el mismo campo de juego y la respuesta de los chavales ha sido magnífica”.

La ausencia de Santos Escobar, recientemente fallecido, ha hecho de esta edición una de las más emotivas de los treces años de historia del torneo. “Ha sido un golpe muy duro, del que todavía no nos hemos repuesto. Ha dejado un vacío difícil de llenar, pero nosotros estamos trabajando con más ahínco que nunca para que todo salga bien y él se sienta orgulloso de la Peña Edelweiss”.

Comentarios