El Obispo de Lérida medita presentar su dimisión a Roma

nuevo Obispo de Lérida , Joan Piris, julio 08

Así lo expresa Joan Piris en una carta que ha dirigido a los Cardenales, Arzobispos y Obispos españoles, en la que explica distintos aspectos del litigio sobre las obras de arte sacro. El Obispo de Lérida indica que su voluntad es cumplir la orden del Tribunal de la Signatura Apostólica y devolver los bienes pero la Generalitat le traslada reiteradamente que “las 112 piezas de arte están catalogadas y forman parte de una colección amparada por la Ley de Patrimonio Cultural”.

Piris explica en la misiva que confiesa que por su cabeza ha pasado, y todavía no ha desechado, la idea de presentar su renuncia al Santo Padre, como ha manifestado al anterior y al actual Nuncio de Su Santidad en España, y al cardenal Bertone. El obispo de Lérida manifiesta que está siendo objeto de “linchamiento público” por temas que cree tienen poca relación con el Evangelio y la misión evangelizadora encomendada, al mismo tiempo que destaca que este asunto es “una pesada carga para ambas diócesis, piedra de tropiezo para la fe de muchos, y para la respectiva actividad pastoral en estos tiempos”.

El Obispo de Lérida opina que “las cosas han llegado a un nivel de politización tal que haría necesaria una verdadera mediación Iglesia-Estado”, pero, según Piris, “parece que no es tan sencillo o no da el resultado esperado”. En el escrito afirma que aceptó servir como Obispo a la Diócesis de Lérida puesto que se le dijo que “las cosas estaban en vías de solución y el tiempo está demostrando lo contrario”.

Joan Piris da a conocer detalladamente a los obispos españoles los términos del acuerdo firmado en la Nunciatura, los motivos de la exposición de los bienes en Museo de Lérida, la demanda formulada por la asociación “Amigos del Museo” de Lérida, y las actuaciones que ha realizado para entregar los bienes a la diócesis de Barbastro-Monzón.

El Obispo de Lérida destaca que el 27 de enero de 2009 trasladó al presidente del Consorcio la resolución de la Congregación para los Obispos que le obligaba a devolver las piezas de arte, y como su voluntad era acatar la orden, le solicitó que resolviera como llevar a cabo la entrega de las obras. La Generalitat, entre otras justificaciones, le manifestó que ““las 112 piezas de arte están catalogadas y forman parte de una colección amparada por la Ley de Patrimonio Cultural”.

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