Rácana respuesta oscense a Bustamante

concierto de David Bustamante en Barbastro, agosto

No se sabe bien si fue a causa del fútbol previo o a la ingente cantidad de actividades que salpicaban los escenarios de la provincia, pero el retorno del popular David Bustamante a Huesca se saldó con una discreta respuesta entre el público oscense, que sólo llegó a completar un tercio aproximado del generoso aforo del coso taurino, un público eso sí “familiar” que incluía la presencia de una asombrada chavalería ante el espectáculo.

Con ligero retraso sobre el horario previsto, el cántabro compareció arropado por una compacta banda de media docena de músicos y dos vocalistas, en un espectacular escenario con derroche de efectos luminosos.

Con desbordante energía Bustamente, que no paro de moverse y dirigirse a su escaso pero entregado público, fue desgranando algunos de sus clásicos y por supuesto los temas estrella de su último sexto álbum “A contracorriente”. Sin embargo el Dios de la lluvia tampoco quiso perderse la actuación, y pasada la medianoche, tras algunas pequeñas gotas, la lluvia hizo finalmente su aparición con cierta consistencia, lo que obligó a la interrupción durante algunos minutos del concierto, con el intérprete, cual capitán de barco, abandonando contrariado el escenario en último lugar.

Tras la obligada pausa motivada por la finalmente escasa lluvia, rápidamente disipada por el calor de la noche y la entrega del público, el concierto prosiguió por el cauce habitual, con momento pañoleta incluido, entre baladas y ritmos latinos, incluyendo hasta una versión del desgarrador hit “Hoy tengo ganas de ti”, el tema original del fallecido Miguel Gallardo que fue el productor del álbum de debut de Bustamante, y que este incluyo como homenaje en su álbum del 2006 “Pentimento”.

Fueron a grandes rasgos los argumentos de una noche calurosa, una cita con un artista entregado y con generosas facultades, que dio satisfacción al personal fiel congregado en la Plaza de Toros. Publico que debido a su reducido número, gozó eso sí, de una holgura y un atento servicio en el ambigú, nunca antes visto en dicho escenario. La nota curiosa, por llamarla de algún modo, la pusieron los técnicos de sonido, cuando finalizado el evento y no sabe bien con qué objeto, acompañaron al publico que desalojaba el coso taurino, con una breve, pero atronadora y molesta audición de los germanos “Rammstein”, según nos apuntaba algún colega.

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