Pirineos Sur con la música afro-colombiana de la Mojarra Eléctrica y Raimundo Amador

El sábado, 17 de julio, el Festival Internacional de las Culturas presenta el proyecto de cooperación cultural que ha coproducido este año con el Festival Le Boulevard de Casablanca de Marruecos, Miradas Cruzadas, en el que participan el guitarrista aragonés Alejandro Monserrat y la formación hispano-marroquí Al-Baïda. Pero previamente, la noche de este viernes se reanudan los conciertos en el escenario de Lanuza con fusiones. La que propone la ecléctica banda colombiana La Mojarra Eléctrica y la que han creado el norteamericano Howe Gelb & The Band of Gypsies con el guitarrista Raimundo Amador.

La Mojarra Eléctrica es una banda de gran formato integrada, en su mayoría, por músicos de jazz y de formación folclórica. Su sonido es una mezcla de música tradicional afro-colombiana en la que se fusionan los ritmos a golpe de tambor propios de la Costa Atlántica con los sonidos procedentes del Pacífico Norte y Sur. Con esto crean una base en la que integran también elementos de la música afro norteamericana, como el Jazz o el Funk, pero sin olvidar el latin jazz, la salsa, el raggamuffin o el reggae.

Es un sonido propio, lleno de pasión y de comunión que inunda cada uno de los tres discos que posee La Mojarra Eléctrica, “Calle 19”, “Raza” y “Poder para la gente”. Un sugerente título, el de su último trabajo, que transmite lo que La Mojarra busca: hacer que la humanidad sienta que es una sola raza en la que la música es su lenguaje oficial y universal. Algo que ellos reflejan ya que son una mixtura de músicos procedentes de diversas escuelas y diferentes partes de Colombia.

Por su parte, la propuesta de Howe Gelb and The Band of Gypsies con Raimundo Amador es la fusión de dos pasiones. La que siente el norteamericano Gelb, líder de la formación Giant Sand (junto con Joey Burns, al bajo, y John Covertino, a la batería), por la música flamenca, y la que Raimundo Amador y la Band of Gypsies sienten por el blues y el jazz. Sólo cabe recordar las grabaciones y los conciertos en directo que Amador ha realizado en los últimos años con el gran bluesman BB King

El resultado de esta fusión hispano-americana es un sonido novedoso, a caballo entre el rock estadiouniudense de raíces, sureño y fronterizo, con el flamenco más puro, que ha quedado recogido en el álbum “Alegrías”, que presentarán en Lanuza.

La historia de esta unión musical es fruto de una casualidad que llevó a Howe Gelb hasta Córdoba. Allí, en los estudios Eureka, coincidió con el productor Fernando Vacas y músicos cordobeses habituales colaboradores de Raimundo Amador, como Lin Cortés, Juan Panki o Añil Fernández, y el flechazo fue inmediato. La posterior incorporación de Raimundo Amador fue el colofón a un proyecto que fusiona las raíces sureñas de ambos lados del Atlántico, pero descubriendo una nueva y personal forma de interpretarlas, en la que la evolución y a tradición forman un único camino.

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