El teatro de La Barraca se acerca al Camino de Santiago en Villanúa

Enmarcado en la gira que está llevando a cabo por el Camino de Santiago, la Escuela Superior de Arte Dramático de Castilla y León representaba en las últimas horas en Villanúa su peculiar “Retablo de Peregrinos”. Esta actuación forma parte del programa de la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales “Las Huellas de la Barraca”.

Hace cinco años, la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales se propuso rendir homenaje a una de las actuaciones más emblemáticas de las llevadas a cabo por la II República. Dado que en el 2006 se rememoraban los setenta y cinco años de la proclamación de dicho régimen, bien parecía hacerlo, en el campo de las artes escénicas, con el recuerdo de La Barraca. La Barraca fue la iniciativa más emblemática de las que emprendió el nuevo Ministro de Instrucción Pública, don Fernando de los Ríos, bajo influencia del también granadino Federico García Lorca. Y la empresa de la que más orgulloso se sintió, ya que trataba de devolver al pueblo español el gusto por el teatro del Siglo de Oro.

Este 2010 viene presidido por la celebración del Año Xacobeo. Toda España se apresta a conmemorar fecha tan señalada, y la SECC, con su Barraca, se dispone a colaborar en ese amplísimo abanico de actos que llenan las rutas jacobeas. Dentro de este programa la Escuela Superior de Arte Dramático de Castilla León representaba este viernes en Villanúa su retablo de peregrinos en los jardines de las escuelas con gran afluencia de público pese al viento que soplaba ayer tarde en Villanúa y que refresco el ambiente pero no pudo disminuir el interés de la representación.

La obra, muestó en toda su riqueza a partir de una puesta en escena cuidada, aunando tradición y vanguardia, textos clásicos y lenguajes contemporáneos. Teatro físico, disciplinas circenses y bailes carnavalescos se suceden en torno al cruce de caminos en que se detienen los peregrinos y viajeros, caracteres tan heterogéneos como es el material textual presentado y el mismo espectáculo: el camino se convierte así en encrucijada, en camino espiritual, en estancia y posada transitoria que nos incita, nos condena o salva; que en definitiva, nos transforma, como nos recuerda este espectáculo homenaje al camino y los peregrinos.

Comentarios