Música en una nave industrial

El violonchelista José Ignacio Perbech va a reunir el ayer y el hoy de este instrumento en “Alfa y Omega”, dos conciertos que proponen un repaso por la música del S.XVII y del XXI. El primero de ellos tiene lugar, este viernes, en la nave del escultor Eduardo Cajal, dentro del proyecto “Acción Trashumante”. El 2 de agosto, la iglesia de Santa Teresa, en la Plaza de Navarra, acogerá el segundo recital, cuya recaudación se donará a la Cruz Blanca. En él podrán escucharse piezas barrocas del siglo XVII.

Una nave, en medio de un polígono industrial, se convierte en un escenario donde ofrecer un concierto. Este viernes el violonchelo de Perbech sonará entre las herramientas de trabajo del escultor Eduardo Cajal. Es una actividad enmarcada en el proyecto “Acción Trashumante”. Se trata de sacar la cultura de los circuitos habituales y llevarla a lugares de trabajo.

José Ignacio Perbech ofrecerá aquí el primero de sus conciertos. “Omega” propone un repaso por algunas piezas contemporáneas para violonchelo. En una segunda cita, el músico se centrará en la época barroca. Es el concierto “Alfa”.

Llevar la cultura a cualquier rincón, esa es la máxima del proyecto “Acción Trashumante”. Se puede hacer a pequeña escala, como en el caso de estos conciertos, o por todo lo alto, como con el proyecto Avión. Una nave cultural creada a partir de la metamorfosis de un avión accidentado en Granada en 1992.

Esta nave de 24 metros de longitud contiene en su interior suelo de cristal que permite aprovechar la bodega como un espacio para exposiciones, donde además de creaciones artísticas pueden tener cabida proyecciones de audiovisuales.

Cualquier espacio es aprovechable para llevar a cabo una actividad cultural. El mejor modo de comprobarlo: escuchar el violonchelo de José Ignacio Perbech rodeado de naves industriales.

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