Puertas a la montaña

José Luis Rodrigo

Esta denominada “avalancha” de amantes de la montaña, senderismo, barrancos, escalada, rutas y ocio activo que tiene en estos momentos la zona norte de los valles del Pirineo, en un parte, es fruto de las campañas publicitarias realizadas estos últimos años, del trabajo de las empresas que se están creando y del propio tirón que tiene el Pirineo de Huesca.

Sin entrar en el ya manoseado debate del cobro de los rescates, lo que esta claro es que, es un micromódulo económico que cada vez genera más recursos, crea empleo y consolida estructuras en zonas, antes impensable.

Es cierto que los accidentes han aumentando. Este mes de julio ha sido uno de los más trágicos que se recuerdan, seis muertos y casi 50 rescates con personas auxiliadas en la mayor parte con fracturas.. En lo que llevamos de año son 18 los fallecidos, uno más que en todo 2009

Aún así con todos estos datos, no se pueden poner puertas a la montaña. Es como si se quisiese prohibir circular por las carreteras por los accidentes. Aragón y en particular el Pirineo de Huesca llevan años intentando consolidar una marca de turismo activo de invierno, primavera, otoño y verano.

Este turismo genera un movimiento económico importante. No hay más que darse una vuelta cada fin de semana por las zonas de aparcamiento de los valles de Ansó, Hecho, Aragón, Tena, Sobrarbe, Ribagorza, de la Sierra de Guara, de ríos, barrancos…para ver la cantidad de coches aparcados.

El deporte en la montaña es muy divertido y placentero, ya que estamos en contacto con la naturaleza permanentemente, pero como todo, si no se efectúa bajo las condiciones adecuadas, puede resultar muy peligroso.

Ahora el trabajo debe encaminarse a crear una cultura de prevención, de información, de señalización. Es necesario conocer y respetar unas reglas, para que la práctica de tales actividades no degenere en una mala experiencia o aún peor, en un accidente.

Algunos consejos generales

Como resumen de todo lo anterior, algunas reglas elementales:

En las actividades de ocio deportivo conocer los propios límites personales, no ir más allá de nuestra capacidad.

No ir solo, y comunicar siempre a alguien a donde vamos (monte, itinerario, tiempo de marcha previsto...).Llevar ropa suficiente, ropa de agua, algo de repuesto y calcular que los cambios de temperatura pueden ser bruscos.

Llevar agua y alimentos, aunque la excursión sea corta (frutos secos, chocolate, galletas...). Saber que la deshidratación es un factor desencadenante del agotamiento físico.

Desechar los días con mal tiempo, evitar las zonas peligrosas.

Procurar documentarse sobre la zona y ruta elegida (rutas, descensos, zonas delicadas, refugios...).

Por último, llevar una fuerte dosis de "sentido común" y pensar que un regreso a tiempo es mejor que un descenso accidentado, incierto y con peligro.

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