Un ambiente sensacional preside el “Ball dels salvatges” de Benabarre

Las damas, los caballeros, los cazadores y los salvajes tomaron, un año más, las calles de Benabarre para representar una alegoría sobre el amor que se remonta al siglo XIV. Bailes, música, e interpretaciones llenas de simbolismo, para disfrutar de una tradición de la que el público participa o, como señalaba el alcalde Alfredo Sancho, “espera lo inesperado”.

El “Ball dels salvatges” comenzó el viernes, con la llegada de los salvatges aunque, el grueso de los actos se desarrolló el sábado, con el campamento salvaje y el passasalvatges, por la mañana y, el ball del salvatges, por la tarde, donde el público disfrutó de los cuatro dances que representan las diferentes formas de amar, la paz inicial, la perturbación del orden, con la llegada de los salvajes, y la restauración, del mismo, tras el juicio, este año, centrado en el reciclaje, y el control de la situación por parte de las damas.

Sancho agradecía la colaboración de los vecinos que habían engalanado calles y balcones y también la labor de la Escuela de Música Tradicional de Benabarre, Teatro Pingaliraina y Jesús Rubio en los aspectos relacionados con la mñusica, los dances y la dramaturgia.

La representación del “Ball dels salvatges” trata de ser lo más fiel posible a cómo debió ser, esta tradición, en el siglo XIV, por ello, es muy importante la labor de estudio e investigación que ha permitido, con los años, hilvanar toda la información que se tenía sobre esta fiesta que, en poco más de una hora, resume, lo que antaño, duraba un día entero.

Señalar que la representación, de este año, se ofreció a Manuel Benito y que habrá que esperar hasta 2012 para un nuevo Ball dels Salvatges.

Comentarios