Cerrado por vacaciones

Nuria Garcés

No nos busquen. Que no estamos. Que se ha acabado San Lorenzo y la ciudad se ha quedado adormilada, cansada, destrozada incluso, en algunos casos. Con carteles de cerrado por vacaciones (merecidas) en tantas y tantas tiendas: cerrado del 9 al 16; cerrado hasta el 23 de agosto; cerrado del 9 al 31, ambos inclusive… Tras siete días de fiestas, la ciudad sestea y sus ciudadanos, este lunes también festivo, aprovechan para descansar lo que no han podido hacer en los últimos días. Algunos afortunados cogen coche y maletas y se van a sus destinos vacacionales. Otros, aprovecharán para irse al pueblo, o para quedarse en Huesca y soportar el calor de los últimos días de agosto en las piscinas.

A pesar de la crisis, tal vez más contenidos en el gasto, hemos comido o cenado casi todos los días fuera de casa, tras el obligado vermouth, hemos asistido a conciertos, toros, ferias, y nos hemos dejado algún euro en los chiringuitos. Eso sin contar con los veladores, donde también hemos pasado algún que otro rato.

Este lunes Huesca aparece con la cara lavada, aunque todavía hará falta algún repaso en profundidad. Quedarán todavía en muchos comercios escaparates adornados, carteles anunciadores, las parrillas de luces colgadas en los Cosos y macetas de albahaca deshojándose en la mesa del salón de casa. Todo se irá recogiendo en los próximos días, incluida esa ropa blanca que, una vez lavada, meteremos en el cajón del armario, que ya la plancharemos el 8 de agosto del año que viene.

Ha acabado San Lorenzo y los recuerdos, como el cansancio, se agolpan. La ciudad ha vivido las fiestas intensamente y ahora, poco a poco, vuelve a la calma. Hay quien, animoso, ya descuenta los días que quedan para el próximo. Ya queda menos…

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