En información pública el cambio de catalogación del antiguo cine del Palomar en Monzón

El pleno municipal aprobaba, inicialmente, la modificación puntual del PGOU de Monzón para cambiar el uso y la catalogación del Antiguo cine del Palomar, sin uso como tal desde hace unos 25 años. La modificación aprobada inicia su periodo de información pública durante el plazo de un mes, al objeto que se puedan presentar las alegaciones que se crean oportunas. Posteriormente, la Comisión Provincial de Ordenación del Territorio dará su visto bueno y volverá a pleno para su aprobación definitiva.

La propuesta consta de dos cambios. De un lado se mantiene la catalogación del inmueble, pero la misma pasa de Estructural (grado más elevado de protección del PGOU de Monzón) a Ambiental, por la cual deberá mantenerse el aspecto exterior del inmueble pero se permite mayores cambios interiores, incluido que se preste un servicio distinto al originario del edificio. Este cambio por ejemplo, permitirá que pudiera realizarse una planta en el edificio con acceso desde la calle Zaragoza para la creación de dos plantas de aparcamiento en el inmueble. El segundo cambio introducido en la ficha del Plan General afecta al uso, porque el inmueble estaba definido como de uso público, pero era de propiedad privada, lo que impedía que el particular pudiera desarrollar nada. Con el cambio, se permite el uso privado para parking.

Miguel Aso, concejal de Urbanismo, señalaba que “han mantenido diferentes contactos con la propiedad al objeto de poder dar una salida que sea útil para ambas partes. En este sentido, si analizas la situación global del barrio, nos encontramos con muchas viviendas en planta baja sin aparcamientos y con que a medida de que se vayan haciendo las calles del mismo, irán desapareciendo multitud de plazas de aparcamiento debido a su estrechez, pues la mayor parte de ellas son de 6 metros de anchura. Hoy en algunas de estas calles se puede aparcar porque apenas hay aceras, pero la normativa de eliminación de barreras arquitectónicas y el sentido común, hará que tengan que diseñarse calles más humanizadas, que beneficien al peatón frente al automóvil y elimine plazas de aparcamiento. El antiguo cine del Palomar, que hoy ya presta servicio de aparcamiento para un número máximo de vehículos (unos 5) sin necesidad de licencia de actividad de parking, es probablemente el único lugar que por sus dimensiones y ubicación, pueda albergar como equipamiento las plazas que el barrio requiere hoy y a buen seguro requerirá en el futuro inmediato”. En otro orden de cosas Miguel Aso, quería resaltar que “gracias al acuerdo obtenido el particular ha comenzado a actuar sobre el edificio. En primer lugar pintándolo y en próximas fechas comenzará a realizar alguna actuación de mejora del mismo, para que una vez aprobada la modificación de manera definitiva actúe en mayor profundidad sobre el inmueble y pueda obtener licencia de parking para lo cual ya tiene redactado el pertinente proyecto.

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