Emotivo homenaje en Peraltilla a Ángel Sanz Briz

El ayuntamiento de Peraltilla homenajeó a título póstumo con motivo del centenario de su nacimiento al que fuera embajador de España en Hungría, Ángel Sanz Briz (Zaragoza 1910-Roma 1980) , que durante la segunda guerra mundial salvó a cinco mil doscientos judíos y que es hijo de descendientes de esta localidad de la Comarca de Somontano.

Al acto asistieron sus hijas, Pilar y Ángela, el alcalde de Peraltilla, José Pedro Sierra, el presidente de la Diputación Provincial de Huesca, Antonio Cosculluela, los disputados nacionales, Santiago Lanzuela y Ángel Pintado, y el presidente de la Comarca de Somontano, Jaime Facerías, entre otras autoridades regionales, comarcales y locales. El acto consistió en el descubrimiento de una placa en el ayuntamiento en la que se recuerda que salvó del holocausto a miles de seres humanos en Budapest en el año 1944.

Ángela, hija de Ángel Sanz Brinz, agradeció el gesto del ayuntamiento y recordó que su padre siempre habló de Peraltilla, al mismo tiempo que destacó la emoción del momento.

El alcalde de Peraltilla, José Pedro Sierra, explicó que con el homenaje se pretende reconocer el impecable trabajo humanitario que desarrolló Ángel Sanz y el cariño que siempre manifestó hacía Peraltilla.

El presidente de la Diputación Provincial de Huesca, Antonio Cosculluela, destacó la “humanidad” de Ángel Sanz al librar del holocausto a tantas personas en Budapest y recordó que se trata de una persona importante en la historia de Aragón.

El homenaje de la localidad de Peraltilla se une a otros realizados en Zaragoza, con un busto en la plaza que lleva su nombre; en Madrid, en la casa en la que vivió, o una medalla de los “Justos entre las naciones” que concede en el Gobierno de Israel, y con un diploma de honor de Yad Vashem, la institución que guarda la memoria de seis millones de civiles judíos exterminados.

La abuela paterna del diplomático, Pilar Beneded, era originaria de Peraltilla aunque después de contraer matrimonio con Felipe Sanz se instaló en Zaragoza.

La noble labor de Oskar Schindler ha sido conocida por todos debido a la película de Steven Spielberg en la que se relató como consiguió salvar la vida de 1.200 judíos. Sin embargo, el aragonés Ángel Sanz Briz lo consiguió para 5.200.

Al parecer, según relata el propio Sanz Briz a Federico Ysart en su libro “España y los Judíos”, la labor fue convertir la orden de protección sobre 200 judíos de origen sefardí en 200 familias, y estas se multiplicaron indefinidamente con el simple procedimiento de no expedir documento o pasaporte alguno a favor de los judíos que llevase un número superior a esa cifra.

En 1994, el presidente de Hungría le concedió a título póstumo, la Orden del Mérito de la Republica, y en 1998, el Gobierno de España emitió un sello en su honor, en el 50 aniversario de la Declaración de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas.

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