Concluyen los trabajos para la prevención de incendios forestales en Ardisa y La Sotonera

La Confederación Hidrográfica del Ebro ha concluido los trabajos de tratamientos selvícolas en los entornos de los embalses de Ardisa y La Sotonera. Esta actuación en montes gestionados por el Organismo de Cuenca ha supuesto una inversión de 184.000 euros. Su objetivo es la eliminación del exceso de biomasa para mantener una densidad y estructura del bosque adecuada, reducir así el riesgo de incendios y garantizar su conservación. Para ello, se ha procedido a realizar tratamientos selvícolas de clareos y podas que favorecen la presencia de especies autóctonas, así como de pinos rectos y bien conformados.

En concreto, en el entorno del embalse de La Sotonera se ha efectuado el clareo de 40,34 hectáreas, la poda de 52,63 hectáreas y un nivelado de caminos de 13,4 kilómetros de longitud. En la zona norte del embalse, en Montmesa, también se han acondicionado terraplenes e instalado caños para el drenaje de las aguas en algunos accesos.

En Ardisa, se ha realizado el clareo de 13,8 hectáreas, la poda de 20,65 hectáreas y mejorado un kilómetro de pista.

Estas obras se integran en un proyecto general cofinanciado por países del Espacio Económico Europeo y el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino. En total se recogen trabajos en 26 montes entre los años 2009 y 2010 con un presupuesto de 5.984.595 euros. La aportación europea procede de Islandia, Liechtenstein y Noruega, a través del Mecanismo de Financiación establecido por el Espacio Económico Europeo, y asciende a 3.000.077 euros. Por su parte, el Ministerio destina al proyecto los 2.984.518 euros restantes.

A este proyecto se unen, además, otras acciones de conservación y mejora forestal que realiza directamente la Confederación Hidrográfica del Ebro. En concreto, en el año 2009 se llegaron a invertir 11.004.795 euros en este tipo de trabajos.

La Confederación gestiona directamente 25.000 hectáreas de monte, la mayoría bosques reforestados para la protección de laderas junto a embalses y barrancos. Estas zonas, por la falta de actividad selvícola, han desarrollado un exceso de cobertura que supone un peligro para la propagación de incendios forestales.

Comentarios